Reconozco que su nuevo disco, "Rock and awe" (Not on your radio 2008) no me emocionó tanto como su primer larga duración, aquel lejano "Mouthfull of love" (XL Recordings 2004), pero para ser sincero, no me podía perder a los de Austin por nada del mundo, ni siquiera la persistente lluvia que por fin caía en Barcelona hizo que se me quitasen las ganas de acercarme a la pequeña de Apolo para presenciar la potencia de su directo.
Además el no haber podido acercarme el lunes pasado a The Hives ni el martes a The Poodles, hacía que mis ganas de rockear fueran en aumento cuanto más se acercaba la fecha del bolo. La verdad es que si no fui el primero en acceder a la sala, si que fui merecedor de la medalla de plata o bronce. Eso demuestra mis ganas de ver a YHA.
Espero de todas formas poder remediar mi ansia de rockear esta próxima semana, tengo en cartera a Eric Sardinas por un lado, Danko Jones por otro y para finalizar ¡por fin! (espero) Hardcore Superstar + Crashdïet. Pero ahora lo que conviene es explicar lo acontecido el viernes pasado.
 El show, extrañamente, comenzó a una hora temprana y puntual. Un poco después de las 21 horas hacía aparición sobre el pequeño escenario de Apolo (pequeño en espacio, puesto que con la cantidad de grandes bandas que ya tocaron en él lo convierten en un gran escenario), la banda. Al frente de ella como no, Chris Hodge y su inseparable Gibson (extrañamente sólo se deshizo de ella para interpretar los temas más coreados de la noche), a la voz y guitarra, y su contrapunto, encarnada por Jennifer Stephens, la rubia cantante que acompaña a la banda también con la pandereta y todo tipo de movimientos en escena. A su lado no podía faltar el que para mi es la imagen de la banda, Frenchie (Chris Smith) a la otra guitarra, que no para de moverse durante todo el show, interactuar con las primeras filas e incluso subirse sobre la tarima que preside el escenario de la sala (si, esa donde todo el mundo dejamos nuestras cazadoras y que los músicos tienen a bien pisar cuando el ritmo de su música los posee).
Ellos tres son el alma del grupo. Desde el principio, allá por el año 2001 que se fundó la banda están en sus puestos, los nuevos en este caso son la sección rítmica, bajo y batería, Paul y Jayson respectivamente. El primero de ellos, muy activo durante todo el show (lo tenía a medio metro de distancia y más de una vez tuve que apartar mi cara de su clavijero).
 Con todos ellos ya sobre el escenario atacaron con una más que potente versión de "Mouthful of love", tema que abría su primer disco. La verdad es que salieron a matar desde el primer momento.Para cuando sonó el tercer tema ya estaban de lleno en su nuevo disco, "Rock and awe", en este caso "Runaway" fue el tema en cuestión.
"I love this town" y "Jump into the picture" nos volvían a recordar que tenían nuevo disco en el mercado, que visto lo visto, creo que vendieron unas cuantas copias del mismo anoche, primero por su escaso valor (12 €) y segundo por el buen directo que presenta la banda. El concierto iba y venía entre sus dos discos. Una pena que no tocasen la versión de AC/DC que aparece en uno de sus singles, hubiera estado muy bien. Nos tuvimos que conformar con la versión que hacen de MC5 en su primer disco, "Over and over".
Se dice que suenan como Led Zeppelin (el inicio de "To the teeth" es revelador en este aspecto), que suenan a The Who (más de lo mismo con "Starlite"), a MC5 (su versión deja clara esta influencia), pero lo que si está claro es que YHA tienen su propio sonido, puede que sea una mezcla de muchos sonidos pasados, pero la propuesta de las voces (digamos que tipo King Diamond o Pimpinella para que os hagáis una idea) es bastante original y hace que los temas ganen en frescura.
 No recuerdo muy bien los temas que interpretaron pero estoy casi seguro que su primer disco cayó casi al completo, el tramo final con "(Take me back) Mary Jane" , "Tommy shots" y "To the teeth" (si no recuerdo mal, ¡al final deberé tomar notas en los conciertos!) hizo estallar al público. Recuerdo perfectamente alguien del mismo pidiendo a gritos "Tommy" y "Mary Jane" y escuchar como el grupo la tocaban al momento ¿casualidad?, tal vez, pero eso se llama interacción pura y dura.
Lo único que no entendí fue a la hora de los bises. Tan sólo uno y eso que no eran ni las 22.15 de la noche, Eso por un lado y por otro que según palabras de Frenchie, aquello fue un experimento funk de la banda para los fans de Barcelona. Ciertamente extraño. Si alguien estuvo allí esa noche y tiene más información que yo sobre ese tema que me lo explique. "Hell on earth", "Munki" y lógicamente "Rock and awe" (la canción en este caso) también sonaron en la escasa hora y poco que la banda estuvo en escena.
 Para los últimos temas, sus éxitos personales ("Tommy", "Mary Jane" y demás), Chris Hodge dejó de lado su guitarra y pasó a formar parte de la lista de cantantes con pose roquera que asolan el panorama musical. La verdad es que tienen planta para ello y voz, así que no tengo nada que reprocharle. Tal vez mi única apreciación venga por su parecido físico a El gran héroe Americano (¿alguien recuerda aquella vieja serie?) y me hizo sonreír más de una vez durante la noche.
En definitiva, espero que vuelvan pronto y que de nuevo nos ofrezcan una buena dosis de "high energy rock and roll", que evidentemente no salvará el mundo, pero si que hará de él un sitio mejor en el cuál vivir.
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