La pasada noche, Barcelona, la ciudad líder en nuevas tendencias musicales, con sus infinitos festivales para modernos, volvió a vivir una intensa noche de sangre, sudor y lágrimas. Y no es un guiño a uno de los mejores discos del trío Canadiense, literalmente es verdad.
La sangre. Más de uno debió salir ayer sangrando de la grande de Apolo. El pogo que se vivió en alguna de las canciones en primera fila tuvo gran parte de culpa. Los rasguños y, o , / arañazos en estos casos están a la orden del día.
El sudor. Momentos antes de que saliera a escena Danko y sus muchachos, el ambiente en algunas partes de la sala era irrespirable y acabamos todos sudando.
Las lágrimas. Estas no fueron de pena, si no de risa. Danko es un verdadero showman. Podría presentarse al club de la comedia. Nos hizo reír en cada una de sus intervenciones entre canción y canción.
 Y todo eso en menos de una hora y media que duró el show. Pasados unos minutos de las 10 de la noche aparecía en escena el trío. Danko a la guitarra y voz, JC (John Calabrese) al bajo y Dan Cornelius a la batería, que casualmente anoche cumplió años (aunque no nos dijeron cuantos), así que Danko buscó alguna virgen entre el público para dársela de regalo por su día (creo que no tuvo suerte).
Con toda la banda sobre el escenario comenzó el espectáculo a ritmo del primer single extraído de su nuevo álbum, "Never too loud, Code of the road". Un tema que nos habla de la vida de la banda en la carretera. Tema este retomado en más de una ocasión en su nuevo álbum. Parece que la interminable gira del 2006 les pasó factura. Sorpresivamente que su nuevo disco no esté recibiendo muy buenas críticas (por aquello del claro cambio en el enfoque del sonido global de la banda) no hizo mella en la asistencia de público a la sala. Recuerdo estar en la misma sala la última vez que le vi, y puedo asegurar que por lo menos había el doble de asistencia que aquella vez, hace dos años (creo recordar).
 Seguramente el cambio de sonido se deba en parte a que grabaron el disco en Los Angeles con un productor, Nick Raskulinecz, acostumbrado a trabajar con grandes nombres en el mundo del rock, como Foo Fighters, Velvet Revolver, Rush o Stone Sure, pero una cosa esta clara, la banda en vivo no perdió un ápice de fuerza.
Su nuevo disco estilísticamente se abrió a nuevos caminos musicales (un poco como Eric Sardinas) y de nuevo esto no es un problema, al menos para mi. ¡Tocan incluso guitarras acústicas en el disco!.
Siguen siendo un cruce entre Ramones, Motorhead, AC/DC o Metallica. Aunque particularmente nuestro héroe tenga más influencias, como bien explica siempre en vivo. Los riffs de Danko cortan el aire, destrozan tímpanos y hacen que tras el concierto te duela toda la parte alta de tus cervicales de tanto agitar la cabeza, intentando seguir el ritmo de sus canciones.
 Un ritmo, ahora frenético, ahora más pausado, pero siempre apoyado en unos contundentes riffs. Tras la inicial "Code of the Road" y hasta la final "I'm Alive & on Fire", pudimos disfrutar de veinte temas, de los cuales los tres últimos fueron bises. Una pincelada de cada uno de sus discos (cinco si no recuerdo mal). Desde el primerizo "I'm Alive and on Fire", hasta "Never too Loud", editado hace pocos meses y del cual disfruto al menos una vez cada día.
El segundo tema de la noche fue su viejo éxito, "Samuel Sin", tema que interpretaron alguna vez The Racounters en vivo, para propia sorpresa del grupo. Pensé que los temas de su nuevo disco no iban a encajar muy bien en su repertorio, pero que equivocado que estaba. No sólo encajan, si no que renuevan y engrandecen un repertorio ya de por si esplendido. Escuchar "Sticky Situation", tema que abría su para mi clásico "Sleep is the Enemy" y tras él "King of Magazines" de su nuevo álbum es toda una delicia.
O "First Date", un tema coreadísimo que sorprendió incluso al propio Danko y luego la emotiva "Take me Home", otro de los temas de su nuevo disco que habla de la vida en la carretera, sigue sin tener precio.
Un paréntesis. ¿Nadie ve el parecido entre este tema y el Roads de Backyard babies?
Seguimos.
El punto álgido de la noche en mi humilde opinión sería Invisible. El tema que en estudio compartía con su amigo John García ex – Kyuss (al que admiro profundamente) y que obviamente le acerca a un sonido del desierto. Aquellas sesiones que tenían lugar en el estudio de Chris Goss y que tantos buenos momentos nos ofrecieron. Llámale Stoner si quieres, pero digamos que es una influencia más de todas las que tiene: Black Sabbath. Evidentemente García no estuvo presente anoche (hubiera sido la hecatombe, sin duda), pero no importó a nadie. Todos cantamos el tema dejándonos el alma (y la voz) en ello.
 Si queréis oír las influencias de Black Sabbath en su música, pinchar el tema siete de su último disco, llamado "Forest for the Trees", donde de nuevo junto a García y Pete Stahl hacen una verdadera obra maestra del sonido pesado. Una lástima que anoche no la interpretaran. El concierto seguía su curso.
Danko seguía siendo el mismo. Arrogante, chulesco, enérgico. Todo lo que un frontman debe ser. No olvidemos que en este país se le conoce con el nombre de Dan Kojones. Incluso es el mismo quien lo dice en escena a grito pelado, mientras con una mano se palma la entrepierna. Por cierto, en un arrebato bastante autoparódico, entonó unas estrofas del tema de Michael Jackson, "Smooth Criminal".
En escena parece un animal enjaulado. Se mueve de un sitio para otro (todo lo que le permite su faceta de cantante), con unos gestos que la verdad alguna vez intimidad. Aunque esto es sólo en escena, tuve la oportunidad de hablar con él momentos antes del show, delante de la sala y se portó más que correctamente.
Aunque visto lo visto anoche, deberíamos cambiar su nombre por Danko Chufi y es que se pasó gran parte del show bebiendo horchata de la conocida marca. El único problema es que cuando el público coreó: Danko Chufi insistentemente comentó en broma que ya había bastante, que si seguía tomando horchata acabaría siendo Danko Diarrea.
 Por un momento, cuando hizo que su técnico subiera al camerino a por más horchata, pensé que regaría las primeras filas con el dichoso líquido, pero al final por suerte no fue así, y conseguí librarme de una ducha, ciertamente algo desagradable (odio la horchata).
La primera parte del concierto llegó a su fin de nuevo con la ¿aún? Inédita "Mountain". Ese tema con el cuál Danko nos cuenta quienes fueron sus héroes musicales (Los tres Ramones que nos dejaron, James Brown, Hendrix, Sam Cooke entre otros). Tras unos breves minutos la banda retomaba el escenario para arremeter con "City Streets" (de nuevo la vida en la carretera), "Way to my Heart" y la final y apoteósica "I'm Alive and on Fire", toda una declaración por su parte.
En definitiva y para no aburrir más, lo de anoche fue una auténtica patada de rock and roll en la cara ( y en el culo, como nos aseguró Danko), directo, contundente, sudoroso, fibrado. Muchos grupos deberían tomar nota de esto. Y uno de ellos por ejemplo sería Die Mannequin, banda telonera de la noche. La segunda, no la primera, de estos sólo pude ver el final de su actuación.
 Grim Skunk habían tocado la noche anterior en la misma sala de teloneros de Infectious Groove y repitieron de nuevo al día siguiente. Pero los segundos, para mi no cumplieron su cometido. Se presentan como una banda de Sleaze rock y rock alternativo, pero realmente, visto lo de la pasada noche, no les vi nada de eso. Lo que vi fue un trío (casualmente de Toronto también) bastante disperso en escena, con una frontwoman cruce de Courtney Love, Avril Lavigne y Juliette Lewis con la cuál sólo pudimos disfrutar viéndola (aunque de cerca perdía bastante).
 Particularmente siempre odié a Lavigne, no tragué nunca a Juliette (ni siquiera en cine) y Love nunca me dijo nada, así que anoche, Care Failure, al frente de Die Mannequin me dejó igual de frío que cuando entré en la sala (es lo que tiene esperar en la calle mucho rato).
Aunque parece ser que eso sólo me pasó a mi. Entre las primeras filas habían bastantes fans de la banda (¿o de la cantante?), vete tu a saber. Al menos muchos asistentes corearon las canciones del trío, pertenecientes a su nueva y única obra en cd, "Unicorn Steak". |