Por fin pudimos disfrutar de la propuesta de Hardcore Superstar en vivo en esta ciudad, y lógicamente en alguna más de este país, pero particularmente no pude acercarme a ningún otro concierto de la gira. Cosa que si hicieron más de uno en este país. Tengo amigos que se desplazaron desde Madrid a Bilbao (saludos para ellos si leen estas líneas) y de Valencia a Barcelona (algún miembro de Uzzuhuaia, a punto de editar su nuevo disco –no olvidaros, el 5 de mayo sale a la venta- se dejó caer por esta mi ciudad, saludos para ellos si leen también estas líneas).
Y es que la suspensión en dos ocasiones de sus anunciados shows, nos dejó muy mal sabor de boca. Sobre todo la primera vez, cuando tenían que haber venido presentando su disco del año 2005 (excelente por cierto) ya que según parece cambiaron los conciertos en nuestro país por unos shows en la tierra del sol naciente.
Pero ya dicen que la espera aumenta la excitación. Y doy fe de ello. Momentos antes de que abrieran las puertas se respiraba ya en los aledaños de la sala un aire festivo, aunque tal vez un pelín añejo. Los pantalones de "spandex", los pañuelos en las cabezas, las botas por encima de los pantalones, en fin, autentico "look glam", con toques de "sleazy", aquel que triunfó en la década de los 80 en todo el mundo en general y en "Sunset Strip" en particular.
La verdad es que era un muy buen cartel. Como primer plato una nueva banda (debemos pensar que Olliver Twisted, su nuevo cantante no lleva ni dos años con ellos) y como segundo, una banda ya consagrada, que aunque en esta ciudad no llegan a despegar del todo (la sala estaba medio llena) en el resto de Europa llenan locales allá donde tocan.
 Con algo de retraso sobre el horario establecido por la organización aparecieron en escena Crashdïet. Con sus pintas ochenteras, mucho rimel y mucho "spandex" para llenar la sala con su "sleazy" que animó a todos los presentes. Su show fue corto pero intenso. Con tan sólo dos discos en el mercado (ambos más que recomendables) ofrecieron canciones de ellos dos en su repertorio. Desde la inicial "In the raw" (tema que abre casualmente su último disco, "The Unattractive Revolution") hasta la última "Riot in everyone", sólo se vieron sonrisas en las caras de todos los presentes. Disfrutamos de un tipo de música que según dicen, desapareció, o será que los medios querían que desapareciese, pero que como se pudo comprobar, sigue ahí.
"Queen obscene / 69 Shots" de su primer álbum, "Rest in Sleaze", "Like a Sin", "Needle in your eye" y la nueva "I don't care" compuesta por Mick Mars de Motley Crue (no es la única del disco) donde también podemos escuchar la guitarra de Mick Mars en su versión de estudio, formó la primera parte de su set. "Knokk 'em down" dio paso a su nuevo single "Falling Rain", tema coreado por los asistentes a voz en grito y que con un poco de suerte podría estar sonando en todas las radios de este mundo.
 El final estaba cerca, la banda disfrutaba sobre el escenario, y los presentes seguían con sus sonrisas en la cara. Con "XTC overdrive" y "Riot in everyone", llegó su show al final. Olliver (cantante), Martin (guitarra), ¿alguien recuerda a Pretty Boy Floyd?, Peter (bajo) y Eric (batería), abandonaron el escenario saludando desde el borde del escenario, agradecidos por la noche que esta ciudad les brindó.
Antes de que Hardcore Superstar tomara el escenario (que por cierto, se hicieron de rogar), tuve tiempo de hacerme con la edición del nuevo disco de Crashdïet en el puesto de Merchandise de la sala, por el módico precio de 12 € y autografiado por toda la banda. Entre otras muchas cosas más.
Pasadas las 22.15 de la noche aparecieron en escena Jocke y sus muchachos. Adde, Martin y la nueva adquisición a la guitarra, Vic Zino (ex – Crazy Lixx –parece ser-). Por cierto, Martin, el simpático bajista se puso como un tonel. No se si tiene problemas de salud, pero como siga así seguro que los tendrá (y lo se por propia experiencia). Con la "intro" de su nuevo álbum sonando por el P.A. y mientras ellos tomaban posiciones, al momento ya estaban atacando con "Need no Company", tema que abre su nuevo álbum.
 Nuevo álbum que aunque siendo recomendable, no me convence del todo. Su sonido se endureció demasiado. Como sigan así acabarán siendo un grupo de Thrash Metal. No digo que me moleste, en absoluto, pero si es extraño el cambio estilístico que le dieron a su música en todos estos años. Desde aquel no tan lejano "It's only rock and roll" (¿1998-1999?) hasta el tremendo "Dreamin' in a casket", su última edición discográfica, han ido, diríamos, madurando, pero la verdad no me gusta nada ese adjetivo. Es evidente que personalmente ellos han crecido, pero un cambio tan obvio lo veo algo difícil de entender. Puede que todo se deba a la producción del disco a cargo de Adde, el batería de la banda que viendo como toca (tanto en vivo como en estudio) diría que su gusto musical es bastante duro (el doble bombo suena que atruena -gracias a Fortu por esta última frase-). Igual que resulta extraño que sólo toquen temas de sus dos últimos discos, si exceptuamos "Liberation", tema perteneciente a su segundo disco, "Bad snakers and a piña colada" el grueso del concierto se lo lleva dos discos editados no hace ni tres años.
 Tal vez la expulsión de Silver, su viejo guitarrista se debiera en parte a los cambios musicales que estaba tomando la banda. Y más después de ver a Vic con su camiseta de Pantera. La verdad es que los riffs que extrae de su guitarra suenan más cercanos a las huestes de Phil Anselmo que por ejemplo a Posion, Ratt, Guns and Roses o cualquiera de aquellas bandas de Sunset. Claro que el batería de Crashdïet (Eric) llevaba una camiseta de ¡Overkill!.
Pensamientos a parte, seguiré con la crónica. "Hardcore Superstar" (el disco homónimo) creo que se llevó la palma en cuanto a temas que pudimos escuchar en vivo. Si no ando mal equivocado sonaron nueve temas. "Wild boys", fue dedicado a todos los chicos de la sala (las chicas tuvieron su canción con "Sophisticated ladies" de su último disco), "Bag on your head" (posiblemente la peor camiseta que nunca se diseñó) o "She's offbeat" son una pequeña muestra de ello.
 Dejo a parte "Kick on the upperclass", tema que abría su anterior disco y que en vivo pasó a ser su primer bis, con esa introducción aún más extensa si cabe en directo, "Last forever" y "Cry your eyes out" (¿soy el único ser humano que le encuentra un tremendo parecido a esos riffs iniciales y el tono de voz de Jocke con "Paster Pussycat"?), y la tremenda "We don't celebrate Sundays". Que el pasado domingo pasó a llamarse "We celebrate Sundays". Y digo esto, primero porque casualmente era el cumpleaños de Jocke y allí se celebró dicho día tirándole una tarta por parte de sus compañeros de grupo más algún miembro de Crashdïet y le regaron con cerveza y vino (así quedó el escenario tras la batalla que incluso Vic se resbaló y acabó con sus huesos sobre las tablas) y segundo, pues está claro, un concierto de la banda en domingo es toda una celebración.
 Por cierto alguien del público le pasó una pancarta donde se podía leer: "Today we'll celebrate sundays", en alusión a fecha tan señalada. No fue la única pancarta que cayó en escena, por cierto. Todo esto ocurrió durante la interpretación de "My god reputation", que lógicamente contó en sus coros con los miembros de Crashdïet. Incluso creo recordar que Eric de Crashdïet se sentó en algún momento en la batería de Adde, y éste apareció por delante del escenario para hacer coros junto a Martin.
En un principio se comentó que la cancelación de su anterior show fue debido al mal rollo que se creó entre las dos bandas, pero visto lo visto anoche, no creo que fuera por eso. En fin, para ir acabando, una bonita noche de sleazy con toques de metal (extraño, pero cierto) que espero se vuelva a repetir cuanto antes mejor.
 Parece mentira, pero desde la primera vez que vi a Hardcore Superstar hasta el día de ayer, cada vez han ido teniendo más y más público. Espero que algún día lleguen a lo más alto. |