Creo que “acertado” es el calificativo más apropiado para el nuevo trabajo de Megadeth. Tras un disco que apuntaba muy buenas maneras como era “The System Has Failed” pero que a mi humilde entender, contenía algunos temas de relleno, sin muchas ideas, el nuevo disco del arrogante y controvertido Mustaine viene a ocupar el lugar que sus innumerables fans podían estarle reservando. Con este “United Abominatios”, el rubio ha cumplido con lo esperado. Tras la perdida de fuelle de la banda con el abandono de Nick Menza y Marty Friedman, y varios lios internos dentro de su propia cabeza, parece que Dave ha conseguido un grupo compacto, a su antojo, de mano de los hermanos Drover y con James Lomenzo.
Ha recuperado parte de la frescura de antaño, y este disco es un fiel reflejo de este hecho: recuerda a muchos de sus discos anteriores, al “Youthanasia”, al “Countdown to Extinction” o al “Rust in Peace”, pero sin perder la vista al frente y avanzar recto hacia adelante. Rezuma energía y vuelve en muchos temas al sonido Thrash-Heavy de finales de los 80s, principios de los 90s y parece un claro síntoma de que Megadeth está viviendo una segunda juventud, tras que prácticamente se declarara clínicamente muerto al grupo, sobre todo con el “The World Needs a Hero”. Como golpe de efecto, Dave ha firmado con el sello Roadrunner Records para olvidar problemas con anteriores sellos y parece centrado en dar todo lo que tiene dentro.
En general, decimos, “United Abominations” es un buen disco, pero tampoco debemos dejarnos llevar por una euforia excesiva. Es un disco compacto, muy bien trabajado y potente, pero tengamos en cuenta que la época del “Rust In Peace”, ya ha pasado. No obstante, miremos adelante con esperanzas, y gocemos de lo que tenemos delante.
El disco arranca con mucha fuerza con “Sleepwalker”, al estilo de como lo hacía “Blackmail The Universe” en el anterior disco, con un puñetazo en la mesa. Un ritmo de batería frenético, acompañado a la perfección por unos riffs abrasadores y contundentes. Nada más abrir el disco ya disfrutamos como enanos, recordando las épocas pasadas del “So Far, So Good...”. El ritmo no decae en “Washington In Next”, con una interpretación vocal de Mustaine francamente buena, sin rasgar la garganta pero sin perder fuerza. Un solo cuidado y unos riffs muy de regusto a los Megadeth de siempre. Y el disco no decae... “Never Walk alone... A Call To Arms” recuerda más al sonido Mégadeth de finales de los 90s, al “Countdown...” o al “Youthanasia”, con riffs enrevesados y ritmos entrecortados. Glenn Drover demuestra estar en el grupo por méritos propios, cumpliendo más que de sobra con su delicada posición.
Con “United Abominatios” corremos el riesgo de perder cierta atención en el disco. Quizás habría quedado mejor al final del álbum. Es un buen tema, aunque baja considerablemente el ritmo después de lo escuchado. Suena mucho más moderno, con estribillo bastante comercial aunque manteniendo cierta garra con los riffs iniciales. Volvemos a pisar un poco más el pedal del acelerador con “Gears Of War”, un tema que, sin ser muy Thrash, si que nos acerca una ambientación un tanto más oscura y pesada, a caballo entre el sonido más moderno y el más clásico. De “Blessed Are the Dead” merece la pena destacar el buen solo de guitarra y se mantiene en un término medio, en cuanto a riffs y melodías, de lo que podemos esperar a estas alturas. Más Heavy que Thrash para desembocar en “Pray For Blood”, momento quizás bajo en el disco, con un tema que no me acaba de convencer pese a que ciertos riffs parecen querer tirar para arriba.
Y llegamos a uno de los puntos que más controversia generan del disco: “A Tout le Monde (Set Me Free)”. La versión del no tan antiguo tema que se ha regrabado junto con Cristina Scabbia (Lacuna Coil). Parece más bien un intento de llamar la atención de lo que musicalmente es. No desmerece en absoluto y suena bien, sin variar mucho de la original, pero parece un simple intento de publicidad empresarial, tanto para Megadeth como para Lacuna Coil, banda que el público americano empieza a requerir, como parece que sucede con más bandas europeas. En cuanto a lo musical, pues eso, suena muy similar a la original, algo más melódica y con el impulso meloso que puede aderezarle la voz de la italiana.
La parte final del disco adolece del mismo problema que el “The System Has Failed”, aunque menos agudizado: parece que se dejan los temas con menos garra. “Amerikhastan” pasa desapercibido, con un corte bastante Heavy y buenas intenciones, pero poco más. “You're Dead” es agresivo, con riffs realmente duros y Dave cantando con mucha fuerza y “Burnt Ice” cierra el disco con un medio tiempo no especialmente llamativo, aunque acabando con un solo francamente bueno.
Al final nos quedamos con un buen sabor de boca – más dulce que agrio-, quizás no todo lo que cabría esperar, pero desde luego mejor que lo hecho últimamente (con permiso del “The System Has Failed”) y que al menos, mantiene viva la garra de antaño, esos riffs asesinos que alzaron a Megadeth a su más alto lugar y que, al menos, podemos seguir disfrutando en la actualidad. Los fans agradecerán este disco, este “buen” disco y, seguramente dentro de unos años, pueda ser incluso mejor valorado.
Track list:
01. Sleepwalker
02. Washington Is Next!
03. Never Walk Alone...A Call to Arms
04. United Abominations
05. Gears of War
06. Blessed Are the Dead
07. Play for Blood
08. A Tout le Monde (Set Me Free)
09. Amerikhastan
10. You're Dead
11. Burnt Ice
Formación:
Dave Mustaine (vocalista, guitarra)
James Lomenzo (bajo)
Glenn Drover (guitarra)
Shawn Drover (batería). |