Desde que los finlandeses NIGHTWISH nos sorprendieron a finales de 2005 con la ruptura de sus relaciones con su vocalista Tarje Turunen, los fans de este grupo han estado realizando una larga espera para ver lo qué es capaz de ofrecer la banda con una voz que ha sido mantenida en secreto hasta poco tiempo antes de salir al mercado “Eva” primer single de este “Dark Passion Play” con el que aprovecharon para anunciar a Anette Olzon, una joven sueca con una tesitura completamente diferente a la que nos mostraba la señora Turunen. La conclusión es… ¿El cambio ha sido positivo?, veámoslo.
Evidentemente, tras este punto de inflexión tan importante muchos serán los seguidores de la banda que apoyen su trayectoria y muchos también los que se conviertan en detractores, aunque si bien es cierto, nadie puede negar a través de estos discos es la capacidad de evolución continua de Holopainen y los suyos. Y es que en una línea, para un servidor, muy bien llevada, la banda ha ido buscando su propia madurez, y ya queda muy atrás el sonido que ofrecían en su primer “Angels Fall First” o en su “Oceanborn”.
En líneas generales, no se desvía para nada de la línea compositiva marcada por NIGHTWISH en su último “Once”. EN este “Dark Passion Play” encontramos nuevamente el apoyo de una orquesta y un sonido muy completo, atmosférico y compacto, sin olvidar, por supuesto el sonido metalero, porque NIGHTWISH, aunque muchos lo hayan olvidado, es una banda de Metal.
“The Poet and the Pendulum” abre esta obra de 13 cortes de manera magistral. Se trata de una extensa pieza de casi 14 minutos en la que encontramos de todo, desde un comienzo que recuerda a los primeros segundos de su gran “Dark Chest of Wonders” hasta partes mucho más melódicas con la orquesta como protagonistas que te trasladan a las partes más emotivas de “Creek Mary´s Blood”. Esta pieza, aunque ni muchísimo menos, resume lo que nos encontraremos en el disco, es una perfecta muestra de lo que NIGHTWISH quiere hacer en esta nueva etapa. Y cómo no, es el momento de empezar a hablar de la labor de Anette, que demuestra poseer un gran registro vocal y por supuesto un timbre de voz elegantísimo, lejos, por supuesto de la lírica de Tarja, incluso más “popera”, pero que se puede adaptar perfectamente al estilo que interpreta, el Metal.
A continuación una clara despedida “oficial” a Tarja, “Bye Bye Beautiful”, un corte de esos que podríamos decir que entran a la primera. En él vemos una base un poco más pesada, tal vez una mezcla entre “Nemo” y “Wish I had an Angel”, con una logradísima melodía vocal, en la que volvemos a ver que NIGHTWISH es una banda de dos grandes cantantes, Anette y Marco Hietala, quien nos deleita en el estribillo. “Amarath” es el segundo single de este “Dark Passion Play”, nuevamente una canción pegadiza y de las que entran rápido, aunque a diferencia de las canciones que entran enseguida, la música de estos chicos sigue descubriendo cosas a medida que avanzan las escuchas, pues las composiciones de simples no tienen absolutamente nada.
El disco, desde luego, tiene muchas cosas que ofrecer, y para los que piensen que la banda se ha podido ablandar, el quinto corte del redondo, “Master Passion Greed” demuestra que ni mucho menos, pues se trata de una auténtica sacudida, la canción más fuerte y directa en la historia de la banda, donde Anette deja el protagonismo a la gran voz de Hietala, quien ya nos demostrara sus capacidades vocales en la personal revisión del “Symphony of Destriction” (MEGADETH). Una gran canción, potente y a la vez cargada de melodía.
Acercándonos a la mitad del disco, el primer single del mismo, “Eva”, una preciosa balada, y una gran manera que tuvieron los finlandeses de presentar a Olzon, pues e nota que en este tipo de canciones sabe desenvolverse al ciento uno por ciento. Primera pausa en el disco para relajarnos con las melodías que el señor Holopainen sabe regalar a sus seguidores. A partir de aquí, creo que ya no queda nada que nos descubra el nuevo sonido de la banda, aunque esto no quiere decir, ni mucho menos que el resto de las 13 pistas sean de relleno. De hecho, a mí me está pasando y estoy seguro, me pasará igual que con el “Once”, cuantas más escuchas, van entrando más cosas, más detalles y la canción preferida del disco va variando por épocas entre absolutamente todas las del disco, así que no me aventuraré a decidir la que más me gusta.
En “Sahara”, nos encontramos a unos NIGHTWISH mucho más oscuros y pesados, lo que nos hace encontrar a una Anette diferente, mucho más dramática y mística. Desde luego, la orquestación y el trabajo instrumental sonidos de las piezas clave de un gran trabajo como este. Partes más pesadas, más machaconas, más sentimentales y más melódicas es lo que nos espera bien repartido por todo el disco. Como destacar, tal vez, “The Islander” un precioso corte acústico con la voz de Marco completamente diferente a lo que nos tiene acostumbrados y en la que demuestra que ser un buen vocalista no es simplemente gritar y rasgar la voz, gran corte seguido de “Last of the Wilds”, una canción folk completamente instrumental que nos acerca a la tierra de los Vikingos.
Simplemente, para terminar esta crítica, recomendar escuchar el disco hasta el final y así sabréis completamente la sensación que le queda a uno después de escuchar un trabajo de 13 canciones en las que puedes descubrir toda clase de sonidos, ritmos y tesituras y terminar de manera magistral, como las buenas películas con un corte lento que te deja casi con la sonrisa en la boca sin saber muy bien por qué. Por favor, intentad escuchar el disco sin complejos, prejuicios ni comparaciones, dejad que fluya solo, pues a veces no sabes realmente en qué parte de tu cuerpo está repercutiendo.
Track List:
01. The Poet And The Pendulum
02. Bye Bye Beautiful
03. Amaranth
04. Cadence Of Her Last Breath
05. Master Passion Greed
06. Eva
07. Sahara
08. Whoever Brings The Night
09. For The Heart I Once Had
10. The Islander
11. Last Of The Wilds
12. 7 Days To The Wolves
13. Meadows Of Heaven |