Lo sabía: es imposible hacer una crítica del nuevo disco de Avalanch sin hacer alusiones al pasado. En este momento, casi todos los fans de los asturianos se estarán haciendo la misma pregunta: “¿han vuelto los Avalanch de “El Angel Caído”? Y la respuesta es bastante más complicada que un “si” o un “no”. La verdad es que este “Muerte y Vida” goza de una suficiente personalidad propia como para no ser comparado con los anteriores discos. Podemos afirmar con rotundidad que está totalmente orientado a las letras, y esto hace que los riffs de guitarra no sean tan protagonistas como lo eran en “El Angel Caído”. Por otro lado, se vuelve a respirar cierto carácter épico (incluso en el genial diseño de la portada, de nuevo obra de Luis Royo) y melódico, como volviendo ligeramente atrás tras los dos últimos discos más directos, sobre todo el último “El Hijo Pródigo”.
Otra característica a tener en cuenta de este disco es que, pese a que a la primera escucha le podemos coger el gusto, cesta un par de ellas más el sacarle todo el partido. Normalmente esto es lo que suele pasar con los grandes discos, ¿o no?. Sentimientos, sentimientos y sentimientos es lo que más se ha cuidado Rionda de regalarnos. La voz de Ramón es perfecta para este menester, con unas melodías vocales bien suaves y a la vez casi rotas, incrementando las vibraciones al final de cada frase y en muchos momentos, poniendo los pelos de punta. “Muerte y Vida”... la verdad es que el nombre no podía estar más acertado. Tanto para expresar el concepto del disco, donde los temas se centran (sin ser una ópera) en esta idea bipolar del juego de la vida y la muerte, como para mostrarnos el camino que pretenden seguir como banda: no van a morir, Avalanch no ha dado la espalda a sus inicios, pero nos quieren demostrar que cuentan como mucha vida por delante para crear música, sin estancarse.
Metiéndonos ya en el análisis de los temas, arrancamos con el arpegio de guitarra de “Ángel de la Muerte”, el cual se torna en la contundencia de la batería y los riffs pesadotes a los que el último disco nos tenía acostumbrados. La fuerza se torna melodía en el sentimental estribillo, que deja los pelos de punta. Y recordad precisamente esto: estribillos, letras y melodías a escuchar con atención, puesto que consiguen sacar nuestros más escondidos sentimientos a ras de piel, la muerte, la vida, el amor, el temor... Continuamos con “Muerto en Vida”, un tema con grandes cambios de ritmo y tonos vocales, desgarrados y suaves, con mucha carga de agresividad. Un aire progresivo que Avalanch nunca pierden en sus temas, pero que en ciertos casos como este, salen a la luz de forma más evidente.
“Pies de Barro” se acerca bastante a los Avalancha de hace seis años, con melodías y cambios de ritmo que reconoceremos a la perfección, pero con un estribillo un tanto atípico y Ramón desgarrando su voz hasta el extremo de explotar los sentimientos. Uno de los temas que más enganchaban en “El Hijo Pródigo” por su letra era “Papel Roto”, y el equivalente aquí es “Hoy te he Vuelto a Recordar”. Estribillo muy pegadizo sobre bases casi de medio tiempo hardrockero. Es seguramente el tema que más se nos quedará al acabar el disco.
Llegamos a la parte media del disco y nos encontramos con “Aprendiendo a Perder”. La letra nos pone un nudo en la garganta. Es un medio tiempo que habla sobre lo que puede sentir una persona que sabe que pronto su vida se agotará por culpa de una enfermedad degenerativa. De nuevo, una muestra más de la emotividad que inunda este disco. Seguimos con la vertiente más hardrockera del disco con el siguiente “Otra Vida”, de nuevo remarcando la idea de la muerte y la vida... “una vida no basta”. Machacón arranca sin embargo “Caminar Sobre el Agua”, pareciendo un grito rabioso tras lo que en los últimos años ha pasado con la banda. Samples de batería para demostrarnos que no tienen ya miedo a nada, parones en los ritmos, melodías de teclados... esta canción es como un puzzle a resolver, un tanto extraña en la primera escucha, pero llena de detalles a valorar.
Preguntas sin respuesta en “Quién Soy”, momento de dudas internas en las letras y bastante potente en conjunto. Seguimos con “Sombra y Ceniza”, una especie de término medio entre todas las variantes que hemos oído hasta ahora. En cuanto a la letra, se decanta por el optimismo, tras unos cuantos temas tristes y agónicos. “La Prisión de Marfil” es el penúltimo tema y habría quedado bien también arrancando el disco, aunque en este caso habría impactado en exceso. Fuerza y rabia como nunca hemos escuchado del grupo, voces guturales y algunos parones bruscos en el doble bombo que no hacen sino incrementar la rabia cuando vuelven a arrancar. Para acabar, todo lo contrario con “Bajo las Flores”, una balada suave, llena de ecos y con una elevada carga de nostalgia.
La verdad es que el concepto de “Muerte Y Vida” está más que cuidado en todos los sentidos: por lo que supone musicalmente a estas alturas de la historia de Avalanch, por la lírica, sentimental al máximo y por el cuidado diseño (es digno de ver el dibujo completo de Luis Royo). Esto es una opinión personal, pero que seguramente mucha gente comparta: “Muerte y Vida” puede ser el mejor disco de Avalanch, solamente bajo la cercana sombra del genial “El Ángel Caido”. Creo que, si en vez de en el 2001, este segundo lo hubieran creado en el actual 2007, habría salido directamente el “Muerte y Vida”. Sólamente le falta un "puntillo" para ganar al que para muchos es el mejor disco de Avalanch y de gran parte del panorama metalero nacional. Acaba de salir, y ya me estoy mordiendo las uñas esperando a que hagan un nuevo disco. De momento, disfrutar de este y de sus conciertos, que no es poco.
Track list:
01.Ángel de la Muerte
02.Muerto en Vida
03.Pies de Barro
04.Hoy te he Vuelto a Recordar
05.Aprendiendo a Perder
06.Otra Vida
07.Caminar Sobre el Agua
08.Quién Soy
09.Sombra y Ceniza
10.La Prisión de Marfil
11.Bajo las Flores |