Asimilar el nuevo dvd de Iron Maiden requiere algo más de tiempo que su nuevo disco, que no es otra cosa que la banda sonora del concierto que acompaña la edición del documental que recoge la gira del ‘Somewhere back in time’.
Poco hay que decir que no se sepa ya de los ingleses. Así que iré al grano.
Como álbum en vivo tan sólo tiene un pero: los temas vienen cortados, puesto que pertenecen a infinidad de conciertos distintos, desde Melbourne, hasta Puerto Rico.. Pero la intensidad de todos los temas en cuanto a sus interpretaciones, la voz de Bruce y la pasión del público, absolutamente entregado con sus héroes, hace de este disco algo digno de escuchar y tener.
Un bonito complemento para el dvd que contiene el video de este audio.
Ya escuchar esa mítica intro de Winston Churchill arengando a sus tropas a no desfallecer, como en aquel clásico llamado ‘ Live after death’ de hace veinticuatro años, pone los pelos de punta. Y la interpretaci´`on de ‘Aces high’, ‘2 minutes to midnight’, ‘Revelations’ y ‘The trooper’ en la tanda inicial quita literalmente el hipo.
No hay nada reprochable a esta banda. Ni sus temas, clásicos absolutos dentro del Metal, ni a sus interpretaciones, ya que los miembros siguen estando a un nivel bastante alto, ni a nada de lo que rodea al grupo.
Es posible que alguien se pregunte cómo es posible que hayan incluido un tema como ‘Can i play with madness’, de su disco más progresivo ‘Seventh son of a seventh son’, cuando podían haber optado por ‘The evil that men do’ o el tema que daba título al álbum, pero no olvidemos que ese tema: ‘Can i play with madness’ además de ser single y video en su momento, también se utilizó para que muchos fans alrededor del mundo subieran a escena para cantar junto a la banda.
En fin, no hay mucho que decir sobre este imprescindible disco. Además de recoger el momento actual de la banda en vivo, tal vez el mejor de su historia, es una buena representación de sus temas más conocidos (‘The number of the beast’, ‘Fear of the dark’, ‘Run to the hills o ‘Iron Maiden’), junto a un sin fin de temas clásicos tanto en la discografía de la banda, como en el mundo del Heavy Metal. Quién no ha gritado nunca en ‘Revelations’, quien no pensó alguna vez que viajaba en un barco mientras escuchaba ‘Rime of the ancient mariner’, quien no se creyó ser un gran soldado de infantería escuchando ‘The trooper’ o correr libremente con ‘Running free’.
Para el anecdotario Maideniano queda la interpretación de ‘Wasted years’. No por el tema en sí, si no por ser Adrian Smith quien canta el coro en el tema a petición de Bruce. Ahora sabemos por qué el cantante del grupo es Bruce.
Iron Maiden son quienes son y están donde están por motivos propios, y este disco no hace más que reforzar mis palabras.
Mientras sigo asimilando su dvd en mi reproductor sigue sonando una y otra vez este disco.
Esencial. |