Por supuesto, tienen discos mejores y discos “menos buenos”, pero dudo que ningún seguidor de los suecos se haya sentido defraudado con ninguno de sus lanzamientos. DARK TRANQUILLITY, fieles a su sonido pero sin dejar de evolucionar, nos presentan ahora su nuevo “We Are The Void”, continuación del anterior “Fiction” de 2008 y tras el reciente lanzamiento del doble DVD en directo “Where Death Is Most Alive”.
9We Are The Void
Dark Tranquillity
Century Media
Autor: Alberto Bernardo
Fecha: 12-01-2010, 11:49
“We Are The Void”, para quien no pueda aguantarse el veredicto, es un disco directo, potente y algo más visceral que el anterior “Fiction”. Por supuesto, y como viene siendo habitual, el sonido producido raya la excelencia, con una genial mezcla de melodía con fiereza que solo ellos saben imprimir a su música. Potente y veloz, con menos concesiones a los momentos atmosféricos y más calmados y en general, cañero. Como detalle al respecto comentar que su duración es relativamente corta en comparación con los otros discos, donde solo tres de los once temas sobrepasan los cuatro minutos, siendo en mi opinión una idea acertada, pues en lo personal, muchas veces prefiero volver a la primera pista, que esperarme hora y media a que acaben los minutos de relleno de muchos discos.
Como digo, el disco gustará y mucho a los seguidores de DARK TRANQUILLITY, y seguro que anima a muchos de aquellos que poco más que los conocen por el nombre, a adentrarse en su música. Arranca “Shadow In Our Blood” y de inmediato nos encontramos con el sello “Made by Dark Tranquillity”, con una fiereza genial, una velocidad humeante y un sonido contundente que tampoco precisa de tapar esas melodías características de los de Goteborg. La voz de Mikael Stanne pone la piel de gallina desde el primer grito, y sigo considerándolo (incluso ahora con más motivos), como uno de los mejores vocalistas de Death.
La fuerza no decrece, pero sí que lo hace el ambiente más melódico en “Dream Oblivion”, con ese sonido de guitarra característico que hace que se nos quede un tema suyo en la cabeza durante horas. El combo de Martin y Nicklas parece que funciona mejor a cada minuto, y eso se nota mucho en los temas.
Nos adentramos un poco más en los sonidos atmosféricos con “The Fatalist” y Martin Brändström al teclado abriendo el tema de forma melancólica, para luego explotar con toda la rabia contenida. Cambios de ritmo que no hacen sino incrementar la contundencia de las partes más veloces, pero sin ocultar o tapar en ningún momento un teclado que tiene en este tema su momento de mayor protagonismo. “In My Absence” vuelve a tirar de rabia y llega a un equilibrio exquisito junto con la melodía, para dar paso a un “The Grandest Acussation” que fácilmente habría tenido cabida en el anterior “Fiction”: melódico, con mucha atmósfera y con un tempo más bajo que los anteriores temas. Se hace agradable su escucha y encaja perfectamente en la parte media del disco junto con la siguiente “At the Point of Ignition”, de nuevo cargada de melodía, pero en este caso entrecortada con varios cambios de ritmo potentes y más guitarreros.
Seguimos con temas más lentos –por supuesto, hablamos de temas “más lentos que los primeros”, no que vayan a ser baladas- con “Her Silent Language”, tremendamente atmosférica y con un Stanne inconmensurable. “Arkhangelsk” sigue por la senda de la atmósfera propiciada por los teclados y las guitarras más desgarradas para desembocar en “I Am The Void” y reventar nuestros oídos con la fiereza de los primeros cortes del disco. Riffs contundentes y machacones, cambios demoledores y la explosividad del denominado Death Metal Melódico originario de Götheborg. Desde luego, estamos escuchando a sus padres, y desde aquel su primer “Skydancer” del 93, hay una llama de continuidad que parece no apagarse nunca. ¡Y que no lo haga!
Para la parte final de un disco que entra a la primera y que incluso se hace corto, nos encontramos con los cambios de ritmo abrasadores de “Surface The Infinite” y sus melodías pegadizas, ni mucho menos un tema para hacer bulto, y la última “Iridium”, un tema que se hace extraño por su ritmo lento y atmósfera agónica, que se presenta genial como cierre del disco y dejándonos con ganas de volver a escucharlo desde el principio, detalle que no muchos discos consiguen.
Calidad, fuerza, atmósfera, melodía y ritmos abrasadores es lo que podíamos esperarnos de este “We Are The Void”, y es lo que obtenemos. Disco genial y que cumple con creces las expectativas que seguro que muchos os habríais generado. Cierro esta crítica con la misma frase que la abrí, comentando que DARK TRANQUILLITY nunca defraudan, y arrancado este 2010, el nuevo disco es una clara prueba de ello.
Tracklist:
01. Shadow In Our Blood
02. Dream Oblivion
03. The Fatalist
04. In My Absence
05. The Grandest Accusation
06. At The Point Of Ignition
07. Her Silent Language
08. Arkhangelsk
09. I Am The Void
10. Surface The Infinite
11. Iridium
Mikael Stanne: voz
Niklas Sundin: guitarra
Martin Henriksson: guitarra
Anders Jivarp: bateria
Daniel Antonsson: bajo
Martin Brändström: teclados y electronica
ni fu ni fa
Reportar Por: james 20-05-2010, 13:20
Personalmente, no me ha molado mucho. Aparte de un sonido bastante pobre, no se porque, porque sus anteriores discos eran muy buenos. No se, me esperaba bastante más, la verdad
I am the void
Reportar Por: David 05-10-2010, 05:34
Pues la verdad que a mí, a la primera, no me gustó en especial, pero es un disco que gana con cada escucha y ahora no puedo parar de escuchar una y otra vez! Y más, después de haberlos visto hace dos días en la gira

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