Wolfmother llegó al mundo del rock como un auténtico tornado.
Andrew Stockdale, Myles heskett y Chris Ross, miembros fundadores de la banda, editaron un potente disco debut homónimo en 2006 que les lanzó a lo más alto de las listas.
Los de Sydney lo tenían claro. Su retro rock, con muchos aires a bandas clásicas de los 70 les hacen ser un Hype más y les embarcan en una gira demasiado larga que acabó por romper al trío.
Tras muchas especulaciones, Andrew toma las riendas del grupo, decide fichar a tres nuevos miembros y edita tres años después de su debut un disco que sigue ahondando en el sonido setentero, pero con pequeños toques que le acercan a los noventa.
Led Zeppelin o Black Sabbath son claros exponentes de ese sonido setentero y Kyuss o Queens of the stone age del más actual.
Evidentemente, por encima de todo esto, sobresale la voz de Andrew, mucho más personal que su música.
El disco suena bien. Tiene buenos temas, agradables a la escucha, pero por momentos podemos llegar a pensar que están tributando a grandes bandas, cuando en realidad lo que están haciendo es copiarlas.
El inicio de ‘Sundial’ sería un gran ejemplo sobre esto. Su sonido es Black Sabbath, la forma de cantar de Andrew es muy Ozzy, pero nos da la sensación que lo hace a modo de copia y no de tributo. Aunque realmente donde más se acerca al sonido Sabbath es el ‘Cosmic egg’, el tema que da título al álbum. Ese riff esta copiado directamente del dios Iommi.
La verdad es que la banda me aburrió bastante en directo. Su concierto seguramente sea, junto a uno de Offspring, de lo peor que pude ver jamás, incluso llegué a pensar en dejar el recinto, pero por curiosidad, me quedé hasta el final, cosa que reforzó mi teoría sobre la banda: fueron un hype, y a día de hoy siguen siendolo.
‘In the morning’ es puro Led Zeppelin en su inicio musical, aunque cuando Andrew canta vienen a la mente los Fab Four de Liverpool.
Y esta es la tónica de todo el disco.
Todos y cada uno de los temas que puedas llegar a escuchar te trasportan a otro que ya has escuchado y eso a la larga es un lastre para el sonido del disco y del grupo.
Creo que tanto Yoga no le sentó muy bien a Andrew, ‘Cosmic egg’ resulta ser una postura de ese arte, concretamente del Hatha Yoga, donde nuestra posición sería la misma de un feto, y creo que representa muy bien la realidad actual de la banda, necesitan más tiempo para crecer musicalmente.
Sí que podemos encontrar buenos momentos en el disco, con grandes riffs sónicos, buenas melodías y grandes actuaciones vocales por parte de Andrew, pero el resultado global no nos dice mucho más.
Los nuevos miembros, Ian Peres al bajo y teclados, Aidan Nemeth a la guitarra y Dave Atkins a la batería no han resultado un gran revulsivo para el grupo, y es que en realidad este disco debería haber aparecido bajo el nombre de Andrew Stockdale, él es el pensador de todo.
Ni la inclusión de Alan Moulder, famoso productor que anteriormente trabajó para Smashing Pumpkins, NIN, Marylin Manson, Depeche Mode, A Perfect Circle o Monstermagnet pudo hacer nada por él, excepto ese sonido de guitarras tan Stoner que ya mezcló en el disco de Them Crooked Cultures junto a Josh Homme.
Fecha: 25-01-2010, 15:04
Wolfmother
Por: Alexander 26-01-2010, 19:54
La verdad es que a mi estos australianos tampoco me han convencido del todo, su primer disco me pareció simplemente correcto, sin más y éste segundo le he dado unas tres o cuatro escuchas y no me terminan de convencer, no son malos, para nada pero tampoco son tanto como para tirar cohetes...
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