Con escasos días de diferencia aparecieron en el mercado los discos de George Lynch en solitario y Dokken como banda. Ambos, casualmente bajo el mismo sello, y ambos con un escueto libreto que más que ayudar, resultan insuficientes.
Extraño movimiento si tenemos en cuenta que George había editado no hace mucho un nuevo disco bajo el nombre de su vieja banda,, Lynch Mob: “Smoke and mirrors” bastante recomendable y que Dokken, la banda, supuestamente iba a reunirse con sus cuatro miembros más conocidos: Don, George, Mick y Jeff.
Pero las cosas son así y en el mundo de la música a veces ocurren cosas difíciles de entender y una de ellas es la edición de este disco.
Primero estamos hablando del primer disco instrumental del guitarrista. Sí, lo es, no penséis en “Sacred Groove”, aunque no lo pareciera allí habían cantantes, teníamos al malogrado Ray Gillen, los hermanos Nelson, al gran Glen Hughes y al inconmensurable Mandy Lion en algunos de los temas, así que éste es el primero instrumental y qué eligió George para ello. Canciones clásicas, de maestros como Orff, Mozart, Rossini, Debussy o Tchaikovsky, junto a dos temas de la Trans-Siberian Orchestra, la banda que creó Jon Oliva.
Extraño y difícil sería un buen par de adjetivos para referirnos a éste disco.
Se hace extraño escuchar estos temas interpretados por Lynch en clave metálica, por mucho que por ejemplo “Für Elise” de Beethoven ya lo tocaran hace unos cuantos años Accept, o que el mítico “Carmina Burana” de Orff lleve abriendo los shows de Ozzy hace más años aún. Pero lo que de verdad no se entiende es cómo pudo grabar “Bittersweet Symphony” la canción de The Verve que les llevó a la fama, con un poco de ayuda de Richards y Jagger y su “The last time”. No hay nada más alejado del Metal que los grupos de Pop inglés.
Lynch toca en todos los temas con su propio estilo, bastante diferenciable del resto de guitarristas, eso no se lo quita nadie, sigue siendo un gran guitarrista, pero seguramente está desperdiciando su genio, el bueno, no el malo.
Ya tuvimos una prueba en su concierto en la sala Bikini cuando armado con un reproductor de cd y unos cuantos cd’s enchufó su guitarra y comenzó sus devaneos sobre el mástil con una música de fondo algo imprecisa en muchos momentos.
Aquí simple y llanamente hace lo mismo. Ni siquiera en el libreto del disco explica quien toca los instrumentos.
Por suerte lo que sí sabemos es que en breve estará por estas tierras, con su Lynch Mob, aunque sólo dará un concierto como cabeza de cartel en Barcelona, el resto de fechas abrirá para Y & T, y lógicamente sabemos que banda lleva a día de hoy: Oni Logan a la voz, el primer cantante del Lynch Mob, Michael Devin al bajo y Brian Tichy a la batería. Aunque éstos últimos se unieron a Whitesnake. ¿Han dejado tirado a George para su inminente gira? Lo veremos.
Por ahora deberíamos estar disfrutando de éste disco, pero sinceramente, se hace difícil. No me mal interpreten. Es bonito poder escuchar a Lynch de nuevo, con ese nervio y esa fuerza que tiene a la hora de tocar, pero maldita sea, podría haber escrito algunas cuantas canciones para la ocasión, aunque éstas hubieran llevado el sello clásico o neo clásico que le imprimen a sus composiciones guitarristas como Yngwie J. Malmsteen o el olvidado Uli Jon Roth.
Además para más despropósitos, hay muchas veces, entre canción y canción que el cd está mal cortado, y suenan extraños sonidos indescifrables. ¿Seguro que George estuvo encima de esta edición? Si es así deja mucho que desear su profesionalidad.
Ya dio señales de este movimiento el pasado año, al editar el disco “Christmas / Sarajevo” junto a la Stahlwersfonie Orchestra, pero lo que parecía un pequeño experimento, resultó ser un nuevo paso en su carrera, tal vez en falso.
El disco pasará sin pena ni gloria por tu reproductor. Evidentemente los fanáticos del guitarrista disfrutarán con sus interpretaciones explosivas, su técnica, depurada al 100 % tras tantos años ejecutándola y su conocimiento total del instrumento.
Pero el resto de mortales, se aburrirán como ostras. Sinceramente, por mucho que insistan, estos inventos resultan en muchos casos vergonzosos para la calidad que tienen los músicos que lo graban.
Track list:
01. Bittersweet symphony
02. Für Elise
03. Carmina Burana
04. Eine Kleine Nachtmusik, 1st Movement
05. Habanera
06. Venetian Boat Song
07. Prelude in G minor
08. William Tell Overture
09. The waltz of the flowres
10. Eine Kleine Nachtmusic, 4th Movement
11. Clair de lune
12. Wizards in Winter
13. Christmas eve / Sarajevo 12/24
bastante aceptable
Reportar Por: heavy metal 08-09-2010, 07:41
No es un disco para sorprender a los fans de este guitarrista de lo mejorcito del panorama, pero se puede observar durante la escucha del mismo ,la esencia de una buenísima técnica que le hace único, es un disco elegante en la ejecución con la marca lynch eso si.
un buen cd
Reportar Por: metalero 15-09-2010, 21:57
un cd bueno pero solo para fans de lynch nosotros le damos una cuota mas de tolerancia ajjajaja!es imposible calificar el cd sin recordar solos como los d elos cds de dokken. no s epeude ser muy objetivo

Danko Jones + The Biters
Barcelona (Sala Apolo)
14-12-2011
(0) comentarios
The Answer
Barcelona (Sala La [2])
11-01-2012
(0) comentarios