AC-DC

Barcelona (Estadi Olimpic Lluis Companys)

7 de Junio, 2009

Salva G.

hace 9 años
Si el pasado viernes me sorprendía por la afluencia de público al concierto de Social Distortion en Razzmatazz, lo de este domingo me dejó helado.

No era la primera vez que veía a la banda en el Estadi, pero sí era la primera en que su entrada, 62.000 personas, daba, literalmente: miedo. No tanto por el problema que se monta en esta patética ciudad cuando hay que salir de la maldita montaña de Montjuich tras un concierto: más de dos horas si accedes al evento en coche, y una si se da el caso de que accedas  andando como un servidor, puesto que esto es una hecho que ya sabía mucho antes de adquirir mi entrada, si no por la cantidad de gente que no prestaría mucha o nula atención al show, y que se limitaría a beber, con la consecuencia de acabar borrachos, a drogarse, con la consecuencia de no saber ni lo que hace, y como consecuencia de ello, acabar molestando a los que sí que queremos ver, oír y disfrutar del show de los australianos de adopción. En realidad es más o menos como en todos los conciertos a los que llevo acudiendo desde hace unos cuantos años, demasiados diría, pero por supuesto, elevado a la máxima potencia.



Reconozco que personalmente no iba ni borracho, eso ya pasó en los 80, ni drogado, eso jamás pasó, y que por ello, y tal vez sólo por ello, no disfrutase tanto del concierto como en mis anteriores citas con la banda. Pero es que debo admitir, que ni siquiera disfruté con el concierto de THE ANSWER, una banda que me voló literalmente la cabeza en su concierto en La [2] hace unos años. En parte fue por el pésimo sonido del grupo, casi inaudible en algunas zonas del recinto, y más si tenías a unos cuantos borrachos gritando a tu lado que no te dejaban oír nada, y sin contar los que se ponían delante en las gradas y no te dejaban ver nada tampoco. Creo, sin temor a equivocarme, que los irlandeses son una banda de club. Es en esos conciertos donde ofrecen lo mejor de ellos. Y aunque en un futuro podrían llegar a tocar en grandes recintos, incluyendo estadios, deberían cambiar bastante su repertorio, así como su espectáculo visual. Siento mucho mis palabras, ya que son una gran banda, tanto en disco, como en directo, pero el pasado domingo, su actuación hizo que me enojara. No se cómo estuvieron en sus conciertos en arenas, sitios más pequeños, de unos 15.000 espectadores más o menos, pero anteayer no pasaron de ser una mera anécdota. Incluso sus temas pasaron bastante desapercibidos. Durante 45 minutos de reloj los irlandeses repasaron su último disco y rescataron alguno de los mejores temas de su primer álbum: 'Rise'.       

Por supuesto, a LILITH ni los vi.   

Ver a AC/DC actualmente, aunque podríamos remitirnos a unas cuantas décadas atrás, es tener un pequeño deja vu. Es toda una liturgia, donde cada hecho, al igual que en una misa,  tiene su momento. Sabes perfectamente cuando se tirará al suelo Angus, con ese típico ataque epiléptico, cuando hará su famoso 'paso del pato' fotocopiado del gran Berry, cuando hará su signo del diablo, su striptease, cuando saldrá Rosie, cuando sonará la campana del infierno, cuando se teñirá todo el recinto de color rojo, cuando resonarán los cañones, incluso sabes que para despedir el concierto, podrás disfrutar de un festival pirotécnico como se ven pocos en esta ciudad. Mientras los presentes miran al cielo con ojos cansados, la banda pone rumbo a su hotel.




Más de la mitad de todos los temas en sus anteriores conciertos en esta ciudad, se han venido repitiendo constantemente. Así que no hay posibilidad de, uno: defraudar a la parroquia, dos: fallar el tiro y tres: se minimiza el efecto sorpresa. Y más a día de hoy, que la información vuela.  

Sí es cierto, que la edición del nuevo disco de la banda, el más que recomendable, 'Black ice', reportó una buena cantidad de nuevos temas en su set list: cinco en total, que obviamente no habían tocado antes, pero también es cierto que temas como 'Let there be rock', uno de mis cinco favoritos del grupo, 'Highway to hell', 'Whole lotta Rosie', 'Dirty deeds done dirt cheap' o 'Hell bells' suenan siempre, y estoy convencido que el fan común, ni siquiera debemos rebuscar en los sentimientos del fanático acérrimo, desearía escuchar otros temas, que aunque no sean tan reconocibles a primera instancia, sí que se disfrutaría más con ellos. Así podríamos ir cambiando un poco los gags en escena. Y esto es impepinable, la banda tiene material para eso y para mucho más, tanto en la etapa Bon Scott, como en la etapa Brian Johnson, aunque en los últimos diecinueve años, desde 1990 hasta el 2009, sólo hayan grabado cuatro álbumes: 'The razors edge (1990), del que sonó una canción, la ultra coreada, 'Thunderstruck', 'Ballbreaker' (1995) y 'Stiff upper lip (2000), ambos discos obviados en la actual gira y evidentemente 'Black ice' (2008), del que como dije anteriormente sonaron cinco temas, la banda podría echar mano de los discos de mediados y finales de los 80, como 'Fly on the wall', 'Flick of the switch' o 'Blow up your video'.  



Pienso, y espero que el tiempo me de la razón, en que este último disco, llegará al rango de 'Back in black' (1980). No por el hecho de haber tenido que esperar ocho años para poder escucharlo, y haga que las expectativas sobre él hayan sido altas y con ello verse nuestro criterio obturado, si no por la calidad que atesoran todas y cada una de las canciones del disco. Sí que es cierto, que si se hubiera editado en los 80, su duración hubiera sido menor, y de las quince canciones se hubiera reducido el número a diez, o incluso menos, no olvidemos que en aquellos viejos vinilos no cabía más que 45 minutos de música para una escucha con calidad, pero 'Black ice' y sus quince temas, tienen calidad para llegar a vender lo mismo que 'Back in black'. No en vano es el disco que más ventas lleva, pasando los diez millones de copias. Aún falta mucho para los más de 40 millones de la 'vuelta en negro', pero démosle tiempo al tiempo.  



Lo que sí juega a favor de la banda son sus fans. Ganados mucho antes de que dé comienzo el concierto. Para cuando la locomotora conducida por Angus hace su aparición en las pantallas gigantes, la locura se desata en todos y cada uno de los rincones del recinto. Desde el que está en primera fila, hasta el que está al lado de la Puerta de la Maratón, al final del todo del estadio, todos los presentes enloquecen a partir del momento en que las luces se apagan.  



Tras unas explosiones sobre el escenario, como si la locomotora de la pantalla hubiera estallado sobre él, aparece la gigantesca máquina de hierro tras Phil Rudd y la banda en pleno arremete con 'Rock and roll train' a todo trapo. Por cierto, pensé que al final habían reclutado al técnico Chris Slade, por el abandono del mítico Phil, pero pude comprobar que no fue así. Mejor. Slade es un muy buen batería, pero demasiado técnico para esta banda, sus golpes son como un metrónomo perfecto. Phil le da algo más de sentimiento a sus golpes, no tan técnicos, pero sí más emotivos. Y además se pasó todo el concierto con su sempiterno cigarrillo en la boca, que le da cierto aire de colega, el mismo que tiene el bueno de Brian con su gorra y su camisa sin mangas.      



Tras ese inicio, fueron cayendo clásico tras clásico, casi sin descanso. Tanto de la etapa Bon Scott como de la etapa Brian Jonson.       

Habiendo seguido la gira día a día, tuvimos suerte, ya que la banda interpretó 'Dirty deeds done dirt cheap' y 'Shoot down in flames', cuando en sus anteriores conciertos sólo hacían una de las dos. Además de agregar 'Dog eat dog', que creo recordar sólo la hacían en su gira americana. Así que en total se interpretaron veinte temas, cuando normalmente estaban haciendo dieciocho.     

El espectáculo se convierte en una perfecta conjunción de música e imágenes. La música la sirve perfectamente el grupo, con sus temas, la imagen la da todo lo demás. Desde el público asistente, muchos de los cuales llevaban sus cuernos iluminados, haciendo que entre canción y canción, cuando las luces de escena y del recinto permanecen apagadas, se vieran infinidad de puntos rojos en el infinito y más allá, que no deja de animar ni un instante, ni de corear todas las canciones, ya sean viejas o nuevas, dar palmas o tener el puño alzado; el enorme escenario que lleva la banda, con cientos de focos que iluminan cada centímetro del mismo con diferentes colores o los gags que van apareciendo en escena a medida que el concierto va fluyendo, hacen que todos y cada uno de tus sentidos, predominado el de vista y oído, debas tenerlos al máximo de tus posibilidades receptivas.  



Todo está estudiado al milímetro. Incluyendo, obviamente, la camiseta del Fútbol Club Barcelona, con el nombre de Johnson y el número uno, que lució Brian en los dos últimos temas de la noche: 'Highway to hell' y, como no, 'For tose about to rock (we salute you)'.         

Es posible, que durante la interpretación de alguno de los temas del último álbum, la pasión desbocada de la gente en otros temas de la noche, como por ejemplo 'Back in black' o 'Hells bells', no sea tanta, y la euforia baje de nivel. Pero como en una o dos canciones después, volveremos a oír un puto clásico, nadie se queja.      

Del nuevo disco, 'Anything goes' entró en mi lista de favoritas de todos los tiempos de la banda junto a la anteriormente citada 'Let there be rock' (este tema representa perfectamente lo que son AC/DC), 'You shook me all night long' y 'Riff raff', pero debo admitir que anoche no llegó a sonar como lo hace en su versión de estudio. Imagino que resulta difícil recrear ese ambiente en vivo, pero bueno, les quedó más que convincente. Es extraño que siendo un tema con un parecido más que razonable con 'You shook me all night long', este, sí les quede maravillosamente en vivo, y el nuevo no.  



La potente y pesada 'War machine' de nuevo cuño, nos dio a conocer la verdadera máquina de guerra de la banda por mediación de un video: un sinfín de guitarras SG lanzadas por un bombardero desde el aire pilotado por el propio Angus. Lo que no me gustó del video que aparecía en pantalla, es que el mismo bombardero, al final del mismo, lanzaba una campana gigante sobre un barco pirata donde estaban, a modo de muñequito tipo South Park, cabeza grande, cuerpo aplanado, Malmcom, Phil y Cliff, acabando violentamente con sus vidas.  

'T.N.T.' dio paso a la única aproximación de Angus al micrófono, para gritar a pleno plumón ese Oi! tan característico del inicio del tema. Durante el resto de concierto, los encargados de acercarse hasta los micrófonos para los coros fueron Malmcom y Cliff, que salían exclusivamente de los laterales de la tarima de batería para ese menester. Mientras, se mantenían en un ¿segundo?, yo diría, tercer plano. Dejando el primero para Angus y el segundo para Brian.  

Resultó jocoso ver por las grandes pantallas de video, un sinfín de chicas asistentes del show, durante la interpretación de 'The Jack', mientras el público gritaba a pleno pulmón: 'she's got the jack!!'. ¿Saben realmente lo que quiere decir eso? Algo que realmente emocionó y sorprendió fue la explosión de confeti cuando Angus se traslada a la plataforma central por la pasarela y se eleva unos cuantos metros más. El humo y el confeti le dio un toque festivo al asunto durante la interpretación de 'Let there be rock'.  

En fin, creo que dos horas de música y espectáculo dan para mucho más de lo expuesto en esta humilde crónica, pero debería dejarlo ya. Lo único que pido es que no se mal interpreten mis palabras, puesto que estoy escribiendo más como fan que como crítico, cosa esta última que por supuesto no soy, aunque me dedique a ello. De todos modos siempre intento ser objetivo en mis crónicas, y explicar lo que allí sucedió, más que criticar el evento en sí. Al fin y al cabo, AC/DC me están acompañando en mi vida desde hace ya treinta años y sólo por eso ya forman parte de ella. Comprar 'Highway to hell' en 1979 marcó sin duda el devenir de mi afición a la música y mi amor por ellos.  




Set list:

Intro
Rock and roll train
Hell ain't a bad place to be
Back in black
Big Jack
Dirty deeds done dirt cheap
Shoot down in flame
Thunderstruck
Black ice
The Jack
Hells bells
Shoot to thrill
War machina
Dog eat dog
Anything goes
You shook me all night long
T.N.T.
Whole lotta Rosie
Let there be rock
 
Encores:

Highway to hell
For tose about to rock (we salute you)

3 comentarios

#1

Joseph C.

hace 9 años

La cuestión es sencilla. Dentro del universo del Rock and Roll &C, vivimos más de mitos que de ideas. Esto quiere decir que, en un "live" de una de nuestras grandes bandas que nos han acompañado a lo largo de toda nuestra vida, las emociones, por regla general, sobrepasan con creces cualquier uso de nuestra racionalidad para efectuar nuestro análisis con una suerte de objetividad. El mito se expresa a través de lo simbólico que ejerce un poder excepcional en nuestra mente, lo que nos lleva a vivir, en mayor o menor medida, una eclosión de sensaciones, siendo la energía generada en todo ese espacio humano ocupado por las masas, más la música, como catalizadora, lo que acaba sacralizándose y, por ende, nos translada a un momento de nuestra realidad humana, en donde el tiempo juega con otras variables que no logramos racionalizar. El grupo humano se sacraliza y las ideas se desmontan pese al sereno esfuerzo por captar la música a través de la subjetividad experiencial. Es algo más visceral pese a lo ya medido, lo controlado matemáticamente y que se expone tanto dentro como fuera del escenario. Es, en definitiva, la banda sonora de nuestras vidas, Rock´n´Roll, en estado puro, un buen negocio (nec-otium, que señala el carácter negativo que tiene para el hombre), sin duda, para satisfacer el "otium", el ocio, aquello que no es la negación del hacer, sino el ocuparse en ser lo humano del hombre, parafraseando a Ortega, lo humano del hombre en este caso, es puro Rock´n´roll...no podía ser de otra manera!! ¡¡Buen trabajo, Salva-G!!.

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#2

ROCIO

hace 3 años

......En mi opinión que pesadas y tediosas resultaís las personas que a vuestro parecer mereceis más que otras estar en un concierto ...o que cómo tú,estaís tan pasadas de todo,....se puede resultar menos atractivo,...no lo digo para faltarte ni mucho menos,de verdad....escupe esa bola de pelo y reconciliate con el mundo,...

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#3

José

hace 3 años

Una preguntita, ya q te veo asiduo y yo me traslado desde Galicia. Como me recomiendas llegar al concierto de acdc del viernes? Y ya dentro, como lo organizan? Hay puestos de bebida y demás, fácil movilidad, etc. ? Muchas gracias

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