Gotthard + Unisonic

Barcelona (Sala Apolo)

11 de Octubre, 2012

Salva G.

hace 6 años
No creo que lo de anoche en la grande de Apolo se vuelva a repetir en un corto periodo de tiempo.

Por una parte, los fans del Power Metal se hermanaron perfectamente con los fans del Hard Rock, sin provocar ningún contratiempo y ambos disfrutaron de sus bandas favoritas tranquilamente. Es cierto que dos horas antes de la abertura de puertas, en la cola, solo había fans de Unisonic / Helloween / Gamma Ray, por sus camisetas eran éramos conocidos, pero cuando Gotthard hicieron aparición en escena, fueron los que se llevaron los mayores aplausos de la noche. Si en un principio parecía que todos los allí presentes, al menos los que hacían cola desde primera hora de la tarde, iban para ver a Unisonic, al final los fans de Gotthard acudieron en masa al recinto para ver a su renacida banda, en la cuarta visita a nuestra ciudad, si no recuerdo mal.

La noche se abrió con UNISONIC, o lo que es lo mismo, la banda de los ex-Helloween Michael Kiske y Kai Hansen, que tras grabar un álbum completo de temas nuevos tras casi veinticinco años sin hacerlo, el último fue la segunda parte de "Keeper of the seven keys" parece que están viviendo una segunda juventud.



Como ya dije en mi acertada reseña de su disco, la cual podéis leer en nuestra sección de Discos, "Unisonic", la canción, era ideal, no solo para abrir el disco, si no para hacerlo también en los conciertos, y así sucedió. Tras una introducción con la música de Wagner y su famosa, gracias a Francis Ford Coppola y su escena de los helicópteros, "The ride of the Valkyries", aparecieron en escena Kosta, Dennis y Mandy, para segundos después y ante el delirio de los presentes, aparecer tras ellos, Michael y Kai, ambos con un semblante sonriente en sus caras.

Sin descanso comenzó a sonar "Unisonic" para unirlo a "Never too late" un tema excelente compuesto por un Hansen en estado de gracia, y que no nos cansamos de cantar. Al menos un servidor que a estas alturas de concierto, con su edad y se desgaste físico, ya padecía una pequeña irritación de garganta.

Antes de "King for a day" tuvimos la primera sorpresa de la noche. Kiske cantando un viejo tema de Elvis Presley a capella (creo recordar que fue "All shook up") mientras sus compañeros de grupo esperaban a que Kosta solucionase un problema con su equipo informático.



Tras solucionarlo, Kai inicio ese duro y cortante riff machacón del tema que hizo romper nuestros maltrechos cuellos. "My sanctuary" solo fue el preludio al primer gran momento de la noche, y por eso pasó sin pena ni gloria, además es uno de los temas más flojos del disco. La interpretación: "de un tema que grabamos hace más de veinte años, junto a este tío de aquí al lado en una banda llamada Helloween, cuando yo tenía un largo pelo rubio, menos barriga y era más joven" en palabras textuales de Kiske, nos transportó a todos a través del tiempo. Era tiempo de "March of time" y ese sonido de batería atronador (Ingo te echamos en falta) y los agudos imposibles de Kiske. Menos agudos, pero igual de efectivos.

Efectivamente tras ese desgaste físico, Michael tuvo que tomarse un descanso y lo hizo con la interpretación de "Over the rainbow" cambiada del set list previsto donde aparecía "No one ever sees me", donde sigo afirmando que el grupo al completo y Hansen en particular rinden tributo al mago Hendrix.

Kiske seguía descansando su voz. "Star ride" fue el tema elegido. Un tema de cadencia media donde no debe cantar de forma rápida y puede coger todo el aire que sus pulmones le permiten. Además los excelsos coros por parte de sus compañeros dejan respirar más tiempo de lo debido para muchos a Kiske.



Con "We rise" más de lo mismo. Kiske necesita dar descanso a su voz para entrar a matar en el último tramo de concierto. Por supuesto no tenemos nada que objetar en ello. Igualmente disfrutamos cantando a pleno pulmón dichos temas, sobre todo el último de ellos, donde los coros son más extensos: "we rrise, we fall, the writings on the wall, i don't want to live this life forever, it's all a game, it's always been the same, no one gets t olive this live forever!"

Por suerte para el que esto subscribe, el grupo se despidió del escenario con una más que excelente "Never change me", que personalmente no paré de cantar a voz en grito y con la que el respetable disfrutó más de lo que habían hecho con las anteriores. Toda una demostración de lo que debe ser el Happy Metal. Por suerte Kiske cantó el tema como en el disco, dejando de lado su imitación de Elvis que había hecho en otros conciertos. Incluso se permitió la pequeña broma de entonar a capella "Time to break free" de Gamma Ray antes del inicio del tema.



El grupo se retiró unos instantes, para aparecer al instante Kai, Kosta y Dennis para una rápida interpretación de "In the hall of the mountain king"" que popularizara Hansen en su época junto a Helloween, para dar paso con ella a "Future world" y rematar la faena con "I want out". Aquí es dónde Kiske demostró por qué es quién es, y de la estima que los fans le tienen, que corearon su nombre en algunos momentos del concierto y al final del mismo, cuando éste se quedó sobre el escenario, mientras los pipas desmontaban el backline del grupo, para firmar unos cuantos autógrafos a las primeras filas y al final de todo y antes de retirarse a los camerinos, arrodillarse ante nosotros y hacer unas cuantas reverencias hacia nosotros. Un bonito detalle que acabó emocionándome tanto o más que escuchar en vivo "I want out" cantada por Kiske después de casi veinticinco años de haberlo hecho por última vez.

Fuera se quedaron dramática "Souls alive", la discodance/A.O.R "I've tried", la balada del disco "No one ever sees me", Michael tiene un talento especial para ellas, la floja "Renegade" y la melódica y tema extra para la edición japonesa "The morning after", debido en parte a su posición de grupo invitado de Gotthard. Por suerte además de un gran sonido, no eran unos meros teloneros, también tuvieron todo el juego de luces de escena y una hora de actuación, cuando un telonero al uso cuenta con media hora o trescuartos para presentar su música.

En definitiva, un lujo el poder haber asistido a un evento de estas características, la unión finalmente de Kiske y Hansen, demostrando con ello que son dos grandes músicos y que los años pasados no hicieron mella en ellos. La voz de Kiske sigue en tonos altos, y Hansen a la guitarra y en cuanto a composición se refiere sigue igual o mejor que siempre. Os recomiendo encarecidamente el set acústico que ofrecieron ambos en RNE hace unos meses para comprobar lo que digo, además por supuesto de la compra inexcusable si eres amante del Power Metal su trabajo. Es increíble comprobar que Kiske no perdió su típico humor, y gran parte del concierto se dedicó a hacer alguna que otra tontería, imitar un gorila, poner caras raras, quitarse la cazadora como si de un sex symbol se tratara encogiendo su barriga tras ello, poniendo una toalla sobre la cabeza de Kai, mordiendo el hombro de Kai, jugando con el P.A. del local, o recogiendo un trozo de madera inservible que encontró sobre el escenario, entre otras, que provocaron unas cuantas risas. A día de hoy se le ve suelto, de vuelta de todo, sin presión alguna sobre el escenario y eso dice mucho a su favor.



Deberemos esperar a un segundo disco y a una hipotética nueva gira con ellos como cabeza de cartel para disfrutar de un concierto íntegro de Unisonic, una nueva banda de viejos conocidos. Si hasta Mandy Meyer había militado en Gotthard con quienes grabó tres discos de estudio y en Asia, el super grupo de Downes, Palmer y Wetton cuando Morse les dejó.

Sin duda allí estaremos.

Tras unos instantes de espera, sofocantes tras la actuación de Unisonic, aunque no excesivamente pesada, pasamos el rato charlando con el público de alrededor, se apagaron las luces para dar inicio al show de GOTTHARD, una banda que día a día, tras aquel lejano año 2005 que creo recordar tuvimos su primera visita a Barcelona presentando "Lipservice", el disco que les abrió el mercado mundial más allá de Suiza y Alemania, sube como la espuma. En 2007 tocaron en una sala más grande que en 2005; en 2009 hicieron lo propio con respecto a 2007; y este 2012 más de los mismo si contamos su actuación de 2009. Así que aunque pudiera parecer que la desgraciada muerte de su cantante Steve Lee restaría público a sus actuaciones, parece que no fue así y anoche la banda disfrutó de una sala mayor que en cualquiera de sus anteriores visitas. Esperemos que la próxima sea un Razzmatazz.

Tras tres años sin trabajo nuevo en estudio, el último fue "Need to believe", con nuevo cantante al frente, Nic Maeder, y tras el explosivo concierto de Unisonic, Gotthard tenía frente a ellos una papeleta difícil de acometer. Además de presentar su nuevo disco: "Firebirth".

Los suizos no se amedrentaron y aparecieron en escena para comerse el mundo. Y damos fe de que lo consiguieron.



Los cuatro miembros clásicos, más la aportación de Maeder y el apoyo de Ernesto Ghezzi a los teclados, él fue el encargado de dar la entrada al primer tema de la noche, arrasaron Apolo como nadie se esperaba. Muchos reticentes por la voz de Maeder. Lee es irremplacable. Su carisma, su fuerza en vivo, su porte. Incluso sus composiciones. Pero como decía aquel: el show debe continuar. Y Maeder es un buen showman. Limitado con su voz, pero creo que día a día irá asentándose en su nuevo puesto y conseguirá hacerse un sitio en el corazón de los fans de Goothard. Por cierto, alguien le vio el parecido físico a nuestro Enrique Bumbury de los años ochenta o solo fui yo.

Personalmente creo que el concierto fue de menos a más. No musicalmente, puesto que abrir con "Dream on" y "Gone to far" no puede dejar a nadie indiferente. Pero sí en emoción. Poco a poco, canción a canción, incluyendo la emotiva balada "One life, one soul" interpretada por NIc a la voz y Ernesto al piano, dedicada al desaparecido Steve Lee, se notaba en el ambiente más y más emoción, tanto contenida, cada uno siente sensaciones diferentes al escuchar según que canción, como demostrada, el público saltaba, cantaba y gritaba en todo momento.

"Starlight" tuvo el privilegio de ser el primero de los siete temas interpretados anoche del último disco del grupo. Casi la mitad de los temas del concierto, y más de la mitad de los temas del disco. Parece ser que el grupo confía en él.



Poco a poco fueron intercalando temas del disco entre clásicos de casi todos sus discos. Se quedaron fuera "Open", "Homerun" y "Need to believe". Pero no creo que supusiera un gran problema para los asistentes. Sí, siempre falta tu tema favorito, pero puede ser compensado por un buen set list, un repaso a su discografía con pequeños momentos excelentes, como el anteriormente comentado "One life, one soul" o "Tell me" la balada del último disco, interpretada por NIc, junto a Leo y Freddy con sendas guitarras acústicas sentados en taburetes de Harley Davidson.

Tres temas y ya teníamos nuestras gargantas enrojecidas de tanto estribillo. Leo dirige con puño de hierro el sonido del grupo. Su guitarra extrae riffs sin parar y sigo pensando que Bon Jovi mataría por muchos de sus temas, como la melódica "Top of the world", "Right on" que incluyó el talk-box demoniaco de Leo o la inicial "Starlight"

"Remember it's me" fue presentada como el primer tema que compusieron cuando NIc entró en el grupo. Todo su poso Coverdale de estudio quedó diluido en vivo, sonando de maravilla, incluyendo el sonido de guitarra por parte de Nic que le daba más fuerza al tema si eso es posible.



La banda no sólo es Hard Rock o baladas, también tienen en su haber grandes temas con poso Blues, como "Sister moon" muy Zeppelin, o Soul en "Mountain mama". Sí, Gotthard son una banda completa, una máquina de Hard Rock bien engrasada y dispuesta a volarte la cabeza. Hasta los más escépticos tuvieron que reconocerlo al final del concierto.

"Fight" es un buen ejemplo de mis palabras anteriores. Aunque para potencia tenemos "The story's over" y "Fits in your face", dos auténticos bombazos, con unos cortantes riffs.

La fiesta vino con "Hush" y un NIc que nos hizo corear la melodía antes de la interpretación del tema. "Anytime anywhere" ponía punto y final al set, con el respetable rendido ante la evidencia, Gotthard habían ganado su partida saliendo más reforzados si cabe.

Quedaban los bises.

"Master of illusion" fue el primero de ellos. Arrollador. La banda empujaba sin tregua. Pero sólo era el preámbulo al TEMA de la noche: "Lift U up", donde el público coreó hasta la melodía del mismo.

Con un gran trabajo por parte de Hena tras su kit electrónico, constante y rítmico (¿podría haber usado un pequeño truco con un loop?) la fiesta se hizo absoluta en la sala. Sin duda podemos hablar de su tema más conocido, el que les llevó más allá.



Cerraron la noche con la vieja versión del maestro Dylan "Quinn the Eskimo (The mighty Quinn)" de su primer disco grabado en 1992 que por supuesto TODOS coreamos.

Eso sí es electrificar el sonido de un tema y no lo que Dylan hizo en los sesenta y que tantas críticas le valió.

Personalmente y podría sin quemarme meter la mano en el fuego al decir que hablo por la gran mayoría de los asistentes, lo de anoche fue mágico, emocionante, único, explosivo y de una calidad fuera de toda duda, tanto unos como otros. Seguramente muchos asistentes caerían rendidos ante Gotthard, al no conocer al grupo e ir a ver a Unisonic, y tal vez, también se diera el caso contrario, fans del Hard Rock de Gotthard, disfrutaran con el Power Metal de Unisonic. Hay que tener la mente abierta y despierta.

En definitiva, maravillosa noche la vivida que quedará en nuestras retinas y en nuestra memoria por siempre jamás. Ojalá vuelvan, juntos o separados pronto.

Fotos: Josep Garganté y Salva G.


Set list Unisonic:

Unisonic
Never too late
King for a day
My sanctuary
March of time
Over the rainbow
Star ride
We rise
Never change me
- Encore:
Future world ( + intro "In the hall of the mountain king")
I want out

Line up Unisonic:
Michael Kiske: voz
Kai Hansen: guitarra y coros
Mandy Meyer: guitarra
Dennis Ward: bajo
Kosta Zafiriou: bacteria

Set list Gotthard:
Dream on
Gone too far
Starlight
Top of the world
Remember it's me
Sister moon
Fight
Hush
One life, one soul
Tell me
Take it all back
The story's over
Fist in your face
Mountain mama
Right on
Anytime, anywhere
- Encore:
Master of illusion
Lift U up
Quinn the Eskimo (The mighty Quinn)

Line up Goothard:
Nic Maeder: voz y guitarra
Leo Leoni: guitarra y coros
Freddy Scherer:guitarra y coros
Marc Lynn: bajo y coros
Hena Habegger: bacteria
Ernesto Ghezzi: teclados

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