Rob Zombie + Soulfly + Powerman 5000

Barcelona (Sala Razzmatazz)

22 de Junio, 2014

Salva G.

hace 5 años
Excelente triple cartel que esta vez sí llegó a materializarse en la ciudad de Barcelona. Por un lado teníamos a los industriales Powerman 5000, un buen entrante. Soulfly era el primer plato, denso y contundente. Y para cerrar, Rob Zombie, correoso pero ligero.

El hermanísimo abrió la noche al frente de sus Powerman 5000 con una excelente entrada. Cuesta ver a una primera banda con tanta afluencia de público, y si además éste está tan receptivo con la música propuesta, da verdadero gusto presenciarlo. Con media hora de reloj a su disposición, Powerman 5000 salieron a por todas. Con un disco recién editado como aquel que dice: "Builders of the future", vio la luz el pasado mes de mayo, que representa el séptimo en su carrera, y con un grupo completamente reformado, abrieron la noche con el tema que abre dicho disco: "Invade, destroy, repeat"



No dieron descanso, uno tras otro caían golpeándonos con su fuerza descomunal sus temas, no hubo momentos para destacar sus habilidades musicales, ni solos de batería, ni solos de bajo, ni solos de guitarra. Directos al grano. Tal vez Rob podría tomar nota.

Marylin Manson estaría orgulloso del trabajo de Powerman 5000, sin duda, y es que, aunque estos tienen una imagen y un sonido definido, la chulería de Spider One en escena, muy cercana a la de Billy Idol (¿no llevan el mismo peinado y tuercen la boca hacía el mismo lado?) resulta primordial para la imagen de la banda, su sonido por momentos recuerda al mejor reverendo (que sí, que en algún instante de su carrera lo fue)

Sonidos pregrabados, programaciones, ritmos bailables en muchas ocasiones, como el de "I was made for lovin you" de Kiss para entendernos, letras apocalípticas y terroríficas y una puesta en escena siniestra, oscura y como si de un ejército de músicos se tratase, es la propuesta de estos americanos. Hasta X51, el fornido bajista utilizó su instrumento a modo de fusil en muchos instantes de la noche, casi como si presentase armas al Capitán General de la Primera región militar.



Su mayor éxito comercial vino de la mano de su álbum "Tonight the stars revolt!" y es de él de dónde toman más temas a la hora de realizar su setlist: cuatro de ellos. "Nobodys real" es el primero en caer, y para el final, explosivo, todo hay que decirlo, dejan sus dos singles: "Supernova goes pop" y "When worlds collide".

"An eye is upon you", la introducción hablada de "Supernova goes pop" ya nos pone en alerta. La pista de Razzmatazz se convirtió por unos instantes en una pista de baile, que tuvo su final con la coreada "When worlds collide"

Debo admitir que me sorprendió, tanto la afluencia de público para ver a Powerman 5000, como la respuesta para con la banda que estos tuvieron y por descontado la calidad de la propuesta de los de Boston, con su cruce de Metal Industrial y el tan denostado Numetal acabó por convencerme más en vivo que en estudio. Además no tuvieron que echar mano de ninguna versión para levantar el ánimo a los presentes, y eso que tienen un álbum llena de ellas (realmente escuchar "Jump" hubiera estado muy, pero que muy bien, al menos para mis intereses sentimentales) pero con su material ya se ganaron los aplausos del respetable. Interesante propuesta.



Setlist Powerman 5000:
Invade, destroy, repeat
Super villian
Nobodys real
How to be a human
Horror show
Bombshell
Ane ye is upon you
Supernova goes pop
When worlds collidle

Line up Powerman 5000:
Spider One: voz
X51: bajo
Sci55ors: guitarra
Zer0: guitarra
DJ Rattan: batería


A las nueve en punto, y siguiendo a rajatabla el horario establecido por la organización, aparecían en escena las huestes del mayor de los Cavalera. En esta ocasión y para no confundirnos con la cantidad de bandas en las que anda involucrado últimamente diremos que fueron Soulfly.

Una hora tenía Max para demostrar su valía. Y sin duda no defraudó. No al menos a sus fans que debo admitir eran muchos y que se pasaron gran parte del concierto bailando pogo en el caluroso centro de la sala. También es cierto que Max, una y otra vez, lo pedía, e incitaba a que todos los presentes lo hicieran, pero eso no quita que sus canciones son aptas para tal menester.



Un concierto de Soulfly no es lo más recomendado para quien sufra de cervicales, como el que esto suscribe, pero qué coño, hay que disfrutar hasta que se pueda. "Bloodshed" de su último álbum abrió la noche. Max es un auténtico ministro e imparte su religión allá donde esté. Incluso nos bautizó en más de una ocasión con agua santificada (el calor en la sala era infernal y de tanto en tanto Max cogía una botella de agua, se echaba un trago y el resto lo esparcía en las primera filas)

La locura, como era presumible, llegó con la interpretación de los clásicos de su vieja banda, y no tardaron en llegar. "Refuse/Resist" fue el primero de ellos y sonó como segundo tema de la noche. Zyon tras los parches hizo lo que puedo para sonar como su tío, y aunque cumplió la papeleta, no hay nadie como Igor para hacer sonar esos ritmos tribales.

Por supuesto el que destaca más musicalmente hablando es el energético Rizzo tras su guitarra. No ofrece descanso y se nota que Max le admira y ve en él a un fiel escudero, no en vano es el guitarra que más le duró en el seno de la banda. Muestra de ello es su trabajo en "Rise of the fallen" con esos sonidos hirientes que extrae de su guitarra.



Max hace lo que puede a estas alturas del juego. Cada día está más orondo y como siga así acabará como su técnico de guitarra el cual le era demasiado costoso agacharse para poner en el suelo la peladera de Max. No hay nada de malo en ello, a excepción de la propia salud, pero está claro que si uno se excede de peso esto le pasa factura. Ya le vimos muy hinchado el día de Cavalera Conspiracy hace algo más de tres años, pero anoche le vimos peor, y eso mermó su actuación. Sí, vocalmente no hay nada reprochable, su voz sigue viniendo directamente del averno, pero su sonido de guitarra así como sus movimientos en escena se ven muy limitados por su volumen personal. Por no hablar de que minuto sí minuto también andaba echándose agua por encima para que no le diera una lipotimia.

Parece que él solo come por toda su familia, Zyon, Richie e Igor Jr., estos dos últimos aparecieron en escena para la interpretación de "Revengeance" son tres palillos. "Cannibal holocaust", tierno nombre para una canción, vio como el pogo iniciado con el tema de Sepultura continuaba haciendo sudar al respetable.

Sinceramente, un servidor se mantuvo al margen. Al límite, pero fuera de la influencia del pequeño tornado que se creó. No por nada en particular, pero creo que ya no tengo edad para ello. Además mi momento físico ya pasó y se puede comprobar en "Under siege" el VHS que editó Sepultura grabado en la anteriormente conocida como sala Zeleste y que el propio Max no dudó en recordar antes de la interpretación del clásico "Arise" seguido de "Dead embrionic cells" y dedicado a todos aquellos de los presentes que habían estado en aquellas memorables dos noches.

Pero antes de ese instante, brillante momento, todo hay que decirlo, pudimos disfrutar de temas de toda su carrera. Max tiene un pasado, todo el mundo lo sabe, llamado Sepultura, pero también un presente, llamado en este caso Soulfly, y está muy orgulloso de su carrera posterior a los de Belo Horizonte, y por ello sus cuatro siguientes canciones provenían de cuatro discos distintos en su carrera: "Prophecy", "Primitive", "3" y su primera y celebrada obra "Soulfly".



Max seguía arengando al público en todo momento, ya fuera para hacernos saltar, que lo hice, hacernos aplaudir, que lo hice, hacernos gritar, eso ya no lo h ice, mi garganta seguía cogida tras la dupla Skid Row + Buckcherry, o hacernos bailar pogo (ya dejé clara mi postura hacía este tipo de bailes en el momento actual de mi vida)

El sonido del berimbau emocionó a Max, aunque éste fuera enlatado y daba paso a la tremenda "Back to the primitive", que se cerró con ese sonido tribal que tan bien le funcionó al anterior grupo de Cavalera.

La locura volvió a apoderarse del centro de la sala con "Roots bloody roots". Resulta cuanto menos curioso que el público en general grite más con "Refuse/Resist" y "Roots bloody roots", que con "Dead embrionic cells", cuando "Arise" es sin duda la obra más brillante de Sepultura, un paso adelante para la banda, que veía como pequeños toques de Punk, Hardcore e Industrial se sumaban a su hasta ahora base musical: el Thrash Metal y que por supuesto acabarían explotando con sus dos discos: "Chaos A.D." y "Roots"

Un escueto "Jumpdafuckup", creo que tan solo sonó la primera o como mucho hasta la segunda estrofa del tema, se fundió con "Eye for an eye", tema que abría su clásico "Soulfly" de 1998. Ni estuvo Corey Taylor en la primera, ni por supuesto estuvieron Burton C. Bell y Dino Cazares en la segunda, pero nadie los echó en falta. Literalmente Max llena el escenario por sí solo.



Sorprendentemente Max dejó el escenario, como si de un divo se tratara, mientras su banda seguía tocando un último tema: "The trroper", el clásico de Iron Maiden. No se tocó en su integridad, ni siquiera sonó una sola línea vocal del mismo, pero eso no quitó para que se llevara la gran ovación final de la noche. Igual era eso lo que buscaba Max.

Setlist Soulfly:
Bloodshed
Refuse/resist
Cannibal holocaust
Prophecy
Back to the primitive
Seek n strike
Tribe
Arise/Dead embrionic cells
Rise of the fallen
Revengeance
Roots bloody roots
Jumpdafuckup/Eye for an eye

Line up Soulfly:
Max Cavalera: voz y guitarra
Marc Rizzo: guitarra
Tony Campos: bajo y coros
Zyon Cavalera: batería


A las diez y media de la noche y hasta la hora de las brujas, muy acertado por su parte, el circo de los horrores de Rob Zombie debutó en Barcelona con un éxito sin precedentes.

Es obvio que había muchas ganas de verle, aunque todo se mantenía en un estricto secreto hasta el momento de su inicio (pudimos ver minutos antes de que la banda tomase el escenario a Ginger Fish escondido tras su sombrero reposar su cabeza sobre su caja de batería mientras sus compañeros pensaban si salir o no a escena como si de una estatua humana se tratase hasta que dio inicio el concierto) pero cuando aparecieron en escena esos micrófonos con la figura del Conde Orlok, las peligrosas tarimas que elevaban a los músicos, las tenebrosas luces y se destapó la transparente y Bonhaninana batería de Ginger Fish, el respetable perdió el oremus y reaccionó de tal forma que hasta los músicos se sorprendieron y la respuesta se alargó hasta el final del concierto, tanto por parte del público, como por parte de la banda que volvieron a escena hasta cuatro veces, estando dos de ellas fuera del guión, incluso alguno casi estuvo a punto de perderse la versión de Grand Funk Railroad que cerró el show.



John 5 vestido cual Steve Vai en su "Ultra zone tour" del año 2000 acaparó parte de las miradas en los instantes iniciales del concierto, tanto por su vestimenta, como por sus guitarras, y por supuesto, su destreza musical, cruce del propio Vai y Van Halen, a quien hace un pequeño guiño en su solo de guitarra interpretando el mundialmente famoso "Eruption", hasta que Ginger Fish nos ¿deleitó? con su solo de batería, tras solo cuatro canciones!!!!

Por suerte para nosotros dos de ellas habían sido su éxito "Superbeast" y la conocida "Living dead girl" que Rob dedicó a todas las chicas de la sala, aunque personalmente creo que tardó demasiado en dedicársela extendiendo sus palabras hasta el infinito y más allá. Y eso fue algo que hizo en más de una ocasión y restó fuerza al show, que no al concierto, ya que musicalmente hablando no hay nada reprochable en él, pero esos parones entre canciones restaron fuerza a la bola de fuerza que debería haber sido.



Al igual que pasa con Soulfly, que no puede dejar de lado a Sepultura, pasa con Rob Zombie, es imposible obviar su carrera al frente de White Zombie. El primer rescate de aquella etapa fue "More human tan human". Creo que en este instante ya habían sido retiradas las peligrosas tarimas de los músicos, y es que hacía tanto bochorno en la sala, que literalmente el teco lloraba, con la mala fortuna de que sus lágrimas caían sobre la tarima de Rob y en una ocasión se resbaló haciéndose daño en el tobillo derecho (estuvo unos instantes sentado en la tarima de John 5), maldiciendo y golpeando con su pie de micro al suelo con un enfado considerable. Incluso llegué a pensar que el show se cancelaría. Pero no, como un profesional pidió a sus pipas que quitasen la tarima y siguió el concierto sin más.

Su imagen es muy fuerte, tanto la personal, como la de grupo, todos maquillados, vestidos para la ocasión y siguiendo unas pautas de movimientos en ocasiones hipnóticos en otras divertidos, pero siempre destacables. Excepto en el instante en que Zombie intentó bailar flamenco. O aquel en que John 5 hizo de robot (hay algo más anticuado que eso)



La banda disfrutaba, se crecía, tal vez demasiado, y se gustaba en escena. Habían entrado por la puerta grande y sabían que saldrían también por ella, el público estaba a sus pies y cualquier cosa era bien recibida. ¿Cualquier cosa? Bien, la versión de Diamond Head no obtuvo demasiada respuesta. Sí, es un clásico del Metal, terreno que conoce a la perfección Rob, pero tal vez su público no, y pasó sin pena ni gloria, todo lo contrario que la versión del maestro Alice Cooper, "Schools out" intercalada en el mayor éxito de White Zombie: "Thunder kiss 65" y el solo de guitarra de John 5 que sirvió para que Rob se diera un garbeo por la sala con un foco a modo de rayo laser. Sinceramente, quedó muy mal que cuando tu guitarrista, y más si es el bueno de John 5 (ex Dave Lee Roth para más señas, con eso tiene el cielo ganado) está en pleno solo de guitarra, tú te vayas al bar. Solo le faltó bajar al baño.

Bromas aparte la actuación de John 5 fue soberbia. Como guitarrista no hay nada que reprocharle, bebe de los mejores, eso nadie lo duda, y visualmente es un espectáculo, hasta llegó a colocarse una máscara que pidió a un asistente del público que casualmente estaba justo delante de mí, antes de que su jefe se hiciera con ella y también se la pusiera, para no ser menos, claro.



"Sick bubblegum" tuvo de nuevo una introducción algo extensa. Rob insistió en que cantásemos su coro: "Rock motherfucker", pero no lo consiguió, no al menos antes de que sonase la canción, y resultó tedioso y aburrido. Como dije una pena, ya que si quitamos estos momentos puntuales, que sobran, estaríamos hablando de un perfecto espectáculo sonoro visual de primera.

Ni siquiera los globos gigantes que aparecieron por un costado de la sala y que acabaron en su mayoría petados (John 5 petó uno en mis narices con su clavijero y acabó golpeándome la cara) dieron una sensación de fiesta total, como sí ocurre en los shows del maestro Cooper.

Pero creo que eso solo me ocurrió a mí. El público en general disfrutaba de cada movimiento, de cada comentario, de cada baile, aunque fuera flamenco y de cada nota que los músicos realizaban desde el escenario. La delicada cadencia sonora de "House of 1000 corpses" desató la locura sexual entre las féminas más ardientes de entre el público (la más ardiente parece que estaba a mi lado, se volvió, literalmente, loca cuando la banda comenzó el tema), así como la de Rob, que golpeó su pelvis adelante y atrás como si estuviera fornicando por última vez en su vida. Destacar el final del tema que corrió a cargo de John 5, tocando con su giutarra las partes de piano del tema en estudio sentado sobre uno de los monitores y disfrutando del momento.



Es cierto que con esa camiseta blanca ibicenca que lució en la parte final del show, y la floreada camiseta del inicio, unido a sus movimientos, la barba y las melenas (postiza, todo hay que decirlo, son extensiones, logradas, pero extensiones al fin y al cabo) y el símbolo de la paz que no dejaba de hacer con sus dedos índice y anular, parecía el mismísimo Chris Robinson de Black Crowes. Pero no, Rob Zombie es el amigo de los monstruos, hermano del alma de Tod Browning, el que jugaba solo en el patio del colegio, el niño que nadie invitaba a sus fiestas….lástima que todo eso ahora sea lo más. Paradojas de la vida. Ya lo comentó el propio Rob en las entrevistas que concedió a los medios por la consecución del premio que el Festival de Sitges le otorgó la noche antes de su show en el cine Aribau de Barcelona. Muy amablemente dio las gracias por él, y no olvidó a su mujer Cherry Moon Zombie que también le dieron un premio, La María honorífica y vio todo el concierto desde un lateral del escenario. Otro que vio el concierto fue Spider One, que apostado en la parte alta de Razzmatazz estuvo interactuando con la banda en algunos instantes del show (Rob le enfocó con su linterna/rayo primero, le tiró uno de los famosos globos hinchables, que no llegó a su destino, e intercambió miradas y saludos, y John 5 en muchos instantes de la noche también hizo lo propio)



Muchos de los temas de Rob Zombie resultan bailables, tanto para el público como para él, y en esas estuvo la mayor parte del concierto, metiéndose unos bailecitos de acá para allá mientras la banda apoyaba su puesta en escena de las mil maravillas. En ocasiones parecía un bailarín the Lords of the Dance, pero tampoco preocupó mucho a sus fans, que veneraban cualquier movimiento que el Sr. Zombie y tuviera a bien ofrecernos.

"Am I evil?", del seminal álbum de los ingleses Diamond Head, "Lightning to the nations" descolocó a más de uno, pero emocionó ver cantar a Rob, con esa imagen: "Am I evil: yes, I am" una buena y directa declaración de principios, aunque instantes después pareciera un Hippie más. El riff de "Thunder kiss 65" desató la locura final, solo comparable con la que tuvo "Dragula". La diferencia es que el primero es de su vieja banda y el segundo es de su carrera en solitario.



Fue en este tema cuando Rob se mostró más disperso, primero por intercalar el solo de John 5 en él, segundo por intercalar también, después del extenso y vanhaleniano solo del Sr. 5 el tema de Alice Cooper "Schools out" y tercero, por la vuelta al ruedo, huy! Perdón, que es vegano, la vuelta al campo tras la consecución de la Copa de Europa, por parte de Rob, que se metió foco/laser en mano desde la parte izquierda del escenario hasta la parte derecha del mismo, pasando por ambas barras laterales, desconozco si aprovechó para tomar algo, y su parada en la mesa de sonido del fondo de Razzmatazz, que hizo que los asistentes prestaran más atención a sus movimientos que al solo de guitarra que estaba ejecutando de forma magistral John 5.

Piggy D. y Ginger Fish cumplieron su cometido. No son Blasko y Tommy, pero mantienen el nivel alto, incluso diría que Ginger Fish cae mejor al público que Clufetos, aún siendo éste último actual batería de Black Sabbath, al menos esa percepción me dio tras la presentación del grupo por parte de Rob y los aplausos obtenidos.



La divertida "Ging gang gong de do gong de laga raga", tema que como bien comentó Rob pertenece al último disco de la banda fue el primer bis de la noche. Extraño título y estribillo para la canción, muy en la onda Supercalifragilísticoespiralidoso ¿será Mary Poopins un monstruo más del planeta Zombie? Pero que musicalmente sigue siendo Zombie por todos lados, para lo bueno y para lo malo.

La bailable ¿y cuál no? "Dragula", primer single en la carrera en solitario de Rob resonó como si de un mantra se tratase en la sala, levantó el ánimo, aún más, para eso son los bises, para acabar arriba de todo, y acabó con mis cervicales.

Tras su salida de escena y su vuelta, la tercera de la noche, y cada vez más distanciada en cuanto a tiempo se refiere, cayó la lenta, pesada y cadenciosa "Lords of salem", muy en la onda "House of 1000 corpses". El reloj daba las doce de la noche, la hora de las brujas, todo un acierto, y la banda retomaba de nuevo el escenario para un último tema, la versión de Grand Funk Railroad "Were an amaerican band", con un Rob vestido para la ocasión, con sobrerito y frack luciendo la bandera americana, y con John y Piggy con unos instrumentos donde también se podían apreciar los famosos colores de la bandera.



No estuvo mal, incluso llegó por momentos a excelente, pero lo que mejor define el show fue: disperso. Deberían habernos matado, saltado a la yugular, pero por una u otra causa (problemas con las tarimas, paseos de Rob, speechs entre canciones, intentos vanos de interactuar con el público, etc…) no llegó a brillar como debería haber brillado. Sí, Rob es el rey de lo lúgubre, y está completamente alejado del brillo hollywoodienses, por mucho que su escenario recuerde a las estrellas de la Universal, pero si el concierto hubiera estado más cohesionado en su conjunto, hubiera sido espectacular. Debería aprender de su hermano pequeño que salió a matar desde el inicio y no se subió a las ramas.

Aunque visto lo visto, y yo me limito a contar lo acontecido, está claro que el próximo tour de Zombie recalará en nuestro país, y que se hará asiduo de él en los años venideros. Por cierto, ¿alguien sabe si su concierto lo patrocinaba la Generalitat de Catalunya? Esa manera de reverenciar a la senyera que sacó al final del show me hizo pensar que así era.



Setlist Rob Zombie:
Teenage nosferatu pussy
Superbeast
Living dead girl
Dead city radio and the new gods of supertown
More human tan human
SIck bubble gum
Never gonna stop (the red, red kroovy)
House of 1000 corpses
Meet the creeper
Thunder kiss 65
Schools out
Am I evil
Encore:
Ging gang gong de do gong de laga raga
Dragula
Lords of Salem
Were an amaerican band

Line up Rob Zombie:
Rob Zombie: voz
John 5: guitarra
Piggy D.: bajo y coros
Ginger Fish: batería

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