Helmet

Barcelona (La [2] de Apolo)

9 de Octubre, 2014

Salva G.

hace 5 años
Ya lo vaticiné en la última crónica de Helmet que escribí hace dos años, cuando me aventuré a citarnos a todos en 2014, año en que "Betty", el disco favorito de los americanos de quien esto suscribe, cumpliría veinte años. Si aquel pasado 2012 la banda estaba inmersa en la gira aniversario de "Meantime", era evidente y plausible que dos años más tarde el grupo de Page Hamilton, único superviviente de la formación clásica del combo, el abanderado del sonido del grupo a día de hoy, veinticinco años después de su creación, saliera a la carretera para celebrar esos veinte años de su siguiente obra.

Y ahí estuvimos. Cuatro son las veces que pude ver a la banda, y sin duda esta última fue la mejor. Es evidente que interpretar íntegro mi disco favorito es un excelente punto a su favor para decantar la balanza hacia esos sentimientos, pero creo que todos los allí presentes anoche pensarían lo mismo que yo si se hubiera hecho una encuesta a la salida del concierto.



Y es que Page y los suyos, Kyle, Dan y Dave, interpretaron sin pestañear ni despeinarse, íntegramente esa excelente y recomendable obra llamada "Betty", en su edición en compacto, los temas extra que aparecían en su versión de vinilo no sonaron.

El inicio fue demoledor, con esos ritmos sincopados de Kyle y los estacatos de Page que definen el sonido del grupo a la perfección. Hamilton utilizó un micrófono especial para sacar el mismo sonido que en el disco, micrófono por cierto que más adelante le ocasionó problemas de acoples y tuvo que avisar a su técnico de que le cortasen la corriente del mismo.

Dave con su bajo estuvo muy presente durante todo el concierto, no solo por instalarse en el centro del pequeño escenario de la sala, sino más concretamente por el sonido que extrae del mismo, palpable en temas como "Milquetoast" con un demoledor final y sobre todo en el éxito "Unsung".



En "Rollo" todos los honores se los lleva Kyle con ese juego de Toms tan vistoso. Aunque al final del tema Page le quite protagonismo con ese solo y esos aullidos, que se volverían a repetir en "Street crab".

A estas alturas de la noche, el sexto tema, nuestro castigado cuello parecía a punto de romperse y eso que un servidor se alejó lo que pudo del pogo que se formó en el centro de la sala que más tarde devendría en un stage diving bastante demoledor para nuestros castigados cuerpos.

La banda disfrutaba. Comentó Page que ese era el primer concierto en dos semanas que hacía la banda y lo estaban saboreando, tanto que al final del mismo, y antes de comenzar los bises, estuvieron unos cuantos minutos estrechando la mano de todos los que se la ofrecían. Incluso al final del show, cuando ya no había más temas que tocar, de nuevo la banda estrechó sus manos con todo aquel que se la ponía delante, incluso firmaron algún que otro disco (en este caso tuve la suerte de ser uno de los afortunados) antes de abandonar la sala. De todos modos quien no pudiera ni darle la mano ni conseguir una firma de ellos, Hamilton aseguró que al finalizar el show nos encontrábamos todos en el bar de la esquina para esos menesteres y que pagaría las bebidas. No por nada en especial, si no simplemente porque como bien comentó la sala cerraba para abrir como discoteca y teníamos que salir todos de allí pitando.



Con "Beautifl love" tuvimos unos minutos de descanso. La versión del clásico de jazz de Wayne King Orquestra, que no deja de ser una pequeña introducción con ese final tan ruidoso de "Speechless" tranquilizó a más de uno, algo que por cierto era necesario.

"The silver hawaiian" sirvió para demostrar el acercamiento al jazz por parte de Hamilton y los suyos y para que éste se divirtiera un poco lanzado esos gritos finales del tema en vivo. "Overrated" era el preludio del final. Ese distintivo final de la mano de "Sam hell", donde el grupo, a excepción de Kyle, que se toó un pequeño descanso tras los amplificadores de Dan, se adentran en terrenos más blues. Un certero final para un esplendido álbum.

Sin dejar el escenario, la banda comenzó la segunda parte del show, un supuesto compendio de grandes éxitos, con la salvedad que dejaron fuera discos como "Size matters" y "Monochrome", los discos del regreso discográfico del grupo en 2004 y posteriormente en 2006. Sí que sonaron, como debía ser, temas de su "Meantime" (1992), disco que les llevó a la fama, de su seminal "Strap it on" (1990),, de la continuación de "Betty": "Aftertaste" (1997) y de su última obra en estudio a día de hoy: "Seeing eye dog" (2010), que se podía comprar en una edición especial en el puesto de merchandise.



El retumbar del bajo de Dave abrió la lata con "Like I care". El pogo seguía, el stage diving también y nuestros cuellos seguían sufriendo más de lo permitido por nuestro quiropráctico habitual.

Poco a poco el grupo fue desplegando los temas más emblemáticos de su discografía, siendo los más destacables, "Bad mood", con, nuevamente, esos gritos finales de Hamilton, y por supuesto "Unsung", todo un clásico del grupo. "Shes lost" demuestra el amor de Hamilton por los sonidos y riffs más pesados, no tan rápidos, más lentos, deudores del mejor Iommi.

La tanda de bises comenzó con "Rude", echando una vista atrás al primer disco del grupo. Todo un puñetazo a la cara por parte de la banda y de un Hamilton exaltado que más que cantar, gritaba el estribillo del tema con toda su fuerza, y eso que llevaban más de hora y media sobre el escenario. Sigue muy enfadado con el mundo y eso se traspira en sus temas. Y continuó con "Repetition" otra mirada al pasado de la banda.



El final de show se salió del setlist previsto, ya que el grupo nos regaló dos densas, poderosas y brillantes recreaciones en el nuevo siglo de dos temas tan importantes en su discografía como son "Ironhead" e "In the meatimme". Demoledoras.

Sí, Helmet están aquí para quedarse. Su regreso en 2004 parece estable y es posible, o digamos necesario, al menos para poder seguir con su carrera hacia adelante, grabar un nuevo disco. No es por nada. Como muchos otros grupos podrían vivir de rentas, interpretando discos completos o grandes éxitos, Helmet saben que son una banda de clubs, y ahí seguirán, pero seguramente en unos años su público empezará a dejarles de lado si no ofrecen nada nuevo bajo su sol.

No olvidemos que su último disco tiene ya cuatro años y sí que podrá sacarse del sombrero de copa una gira aniversario de "Strap i ton" al fin y al cabo el año próximo su seminal disco cumple veinticinco años, o esperar a que "Aftertaste" cumpla veinte en tres años y mantener viva la llama, pero sin duda, los fans, agradeceríamos un nuevo disco como agua de mayo, y más habiendo comprobado la calidad que estos pueden llegar a tener.

Saludos, aplausos, firmas, besos y hasta la próxima. Sea cual sea la opción elegida por el grupo para salir a la carretera.



Setlist:
Wilmas rainbow
I know
Biscuits for smut
Milquetoast
Tic
Rollo
Street crab
Clean
Vaccination
Beautiful love
Speechless
The silver hawaiian
Overrated
Sam hell
Like I care
So long
Renovation
Welcome to algiers
Bad mood
Diet aftertaste
Unsung
Shes lot
Blacktop
Driving nowhere
Encore:
Rude
Repetition
Ironhead
In the meantime

Line up:
Page Hamilton: guitarra y voz
Ban Beeham: guitarra
Dave Case: bajo
Kyle Stevenson: batería

1 comentarios

#1

salus corpas

hace 5 años

Me los perdí, aunque hace años los vi en un festival en barcelona que no recuerdo ahora como se llamaba, recuerdo que era un festival que se iba a celebrar en un sitio pero al final se hizo en recinto cerrado, que ganas poder haberlos visto. Gracias por la reseña.

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